Mario Salica y Mariela Barrionuevo dieron el sí en el altar, ya lo habían hecho 15 años atrás en el registro civil, pero aprovechando la celebración de sus bodas de cristal decidieron jurar su voto de amor ante Dios. Ella de impecable blanco con un ramo de flores amarillas y él de negro renovaron su compromiso de unión.

Los enamorados celebraron su renovación de votos en la comuna de Acheral, donde ambos viven. La tranquilidad del pueblo, algunas calles anchas y el poco tráfico les permitió recorrer la localidad con el acompañamiento de los vecinos, pero lo hicieron de una forma particular:

Ambos subieron a una hermosa bicicarro, adornada con globos y moños de cintas blancas; de esta manera recorrieron a su ritmo las calles de su pueblo. La caravana, presidida por ellos era vitoreada por amigos, vecinos y curiosos que se detuvieron a verlos o salieron de sus casas para apoyarlos con aplausos y felicitaciones.