El trampeo de aves silvestres para su comercialización con fines de mascotismo es un delito en el ámbito federal que implica condenas y severas multas por contravensiones a quienes incurran con estas prácticas.

Por ello es que la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos de la Secretaría de Desarrollo Productivo del Ministerio de Desarrollo Productivo del Gobierno de Tucumán colaboró con una medida judicial desarrollada en Burruyacú, La Cruz y Monteros, a través de los Tribunales Federales con sede en la provincia, por orden de un Juzgado Federal de Morón, Buenos Aires, que impulsó un operativo en las provincias del noroeste argentino para localizar a responsables del tráfico de especies que luego son comercializadas en ferias y comercios bonaerenses y de Capital Federal

Juan Carlos Parajón, jefe del Departamento Recursos Naturales, dependiente de la Dirección de Flora, Fauna y Suelos, explicó que bajo las directivas de la titular de la repartición, Liliana Fortini, técnicos del área participaron junto a la Policía Federal Argentina y funcionarios judiciales de los operativos que se hicieron en Tucumán, Salta, Jujuy, Corrientes, Entre Ríos, entre otros puntos del país.

En la provincia las acciones se desarrollaron el lunes 4 de noviembre, en tres puntos distintos. En Burruyacú y La Cruz, los allanamientos tuvieron resultados positivos: “se secuestraron 60 aves y fueron decomisadas 40 jaulas y trampas. Las aves que tenías buenas condiciones sanitarias fueron liberadas en zonas cercanas con montes y sólo tres ejemplares se encuentran en recuperación porque sufrieron el corte de sus alas. Cuando recuperen el plumaje, serán devueltos a la naturaleza”.

El operativo se llevó a cabo desde las siete de la mañana hasta las 22 horas. A su vez, en Monteros, no se registró la actividad.