Ayer se realizó un emotivo acto en la Escuela Normal Julio A. Roca al cumplirse 50 años de la última promoción, la de 1969, que se graduó como Maestros Normales Nacionales. Los festejos fueron por partida doble, puesto que las Bodas de Oro se realizaron en el marco de la celebración por los 112 años de la escuela.

Las Escuelas Normales eran centros educativos dedicados específica y exclusivamente a la formación de profesores. Con las exigencias del mundo laboral cambia también el formato del sistema educativo y las titulaciones.

En la memoria de varios docentes que hoy están a punto de jubilarse, aparecen los docentes que ayer fueron agasajados en la explanada del edificio escolar, puesto que fueron sus maestros, y de varias generaciones más.

En esa última promoción se hilan historias no solo de la escuela Normal, sino de toda la comunidad monteriza. Es por ello que los homenajes fueron de lo más diversos: reconocimientos a las trayectorias de formadores, muchos de los cuales llegaron a cargos de directores o rectores. “Una vida vinculada a la docencia para los monterizos” reflexionó una de las agasajadas mientras disfrutaba de la ceremonia.

Si bien las formas de enseñanzas cambiaron, el avance tecnológico replantea nuevos desafíos para los nuevos docentes en formación, el recorrido histórico local ayuda a entender mejor cambios, estructuras de pensamientos, y formas propias de cada institución educativa. Las voces de la experiencia de aquellas docentes aún perduran en las nuevas generaciones.

En el acto también recibieron su homenaje la promoción del ciclo primario 1969, quienes juntos a sus compañeros de secundaria descubrieron placas recordatorias en el hall central de la escuela.