El frío me ganó. Empecé a sentir un endurecimiento en las piernas, no las ponía mover. No se lo informaba a mi equipo porque pensé que era algo normal. Pero después mi cuerpo empezó a temblar y advirtieron que mis brazadas comenzaron a disminuir. Hasta que mi entrenador me acercó hasta el bote», comentó el tucumano Matias Ola al sitio LG Play.

El nadador tucumano había partido el domingo a las 18 hora de Inglaterra la travesía para unir los 42 kilómetros que separan Dover (Reino Unido) con Calais, en Francia . Las bajas temperaturas de la zona y del agua, fue un impedimento grande para las aspiraciones de Matias

Ola buscaba ser el primer argentino en obtener la Triple Corona de Aguas Abiertas, que además del Canal de la Mancha incluye otras dos hazañas que ya completó: el Canal de Catalinas, en California, y la vuelta a la isla de Manhattan, en Estados Unidos.

«Había deportistas de otras partes del mundo que también abandonaron. Inicialmente las condiciones eran buenas, venía nadando muy cómodo. Pero después de siete horas de travesía, cuando oscureció, había mucho frío y mi cuerpo no me respondía», detalló al ciclo que se emite por Youtube.