La provincia de Córdoba anunció hace algunas semanas que dejará de cumplir con la “Clausula Gatillo” de actualización salarial en base a la inflación.

La decisión del gobernador Juan Schiaretti estable que agosto será el último mes con salarios acomodados respecto a los indices arrojados por el Indec.

Para el Gobierno de Córdoba, la “clausula gatillo” significó gastar en solo seis meses casi todo el dinero previsto para el aumento de este año: se usó el 87% de lo presupuestado para ajustar los salarios al ritmo de la inflación.

El presupuesto nacional esperaba una inflación en torno al 23% para este año con un dolar en leve suba hasta los $40 en diciembre. Todo esto se precipitó con la fuerza de una cascada antes de la mitad de 2019 y no dio tiempo siquiera a patear el timón antes de la explosión luego de las PASO.

Schiaretti, blindado por el arrasador triunfo en mayo, donde obtuvo más del 55% de los votos, reconoció que Córdoba ya no podía afrontar la “Clausula Gatillo! y que negociará otro acuerdo con los gremios. Extraoficialmente se mencionó que podría ser un bono de $5.000 similar al que recibirán empleados nacionales.

Fuente: La Gaceta