El ex futbolista Jonathan Fabbro, de 37 años, fue condenado hoy a 14 años de prisión por el abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y corrupción de menores en hechos que ocurrieron a lo largo de seis años y que tuvieron como víctima a su sobrina y ahijada, entre sus 5 y sus 11 años.

En una sala repleta de periodistas y cámaras pero con la sola presencia de los abogados de las partes y los familiares de la víctima, el presidente del Tribunal dio lectura al veredicto cerca de las 13, en el mismo recinto en el que, momentos antes, el acusado había vuelto a proclamar su inocencia al proclamar sus últimas palabras en el juicio.

“Fabbro mintió siempre”, dijeron tras la sentencia y en diálogo con la prensa Jéssica, mamá de la víctima, y Agustín, hermano de la menor de edad y quien hace dos años descubrió lo que estaba padeciendo a través de un chat que mantenía Fabbro con la niña.

En tanto, la querella, representada por el abogado Gastón Marano, había pedido 24 años de cárcel para Fabbro y, su defensa, la absolución.

“Esto es muy duro para toda la familia porque es algo que no debería ser concebido. Nos pone tranquilos pero acá no hay alegría, sólo tranquilidad para mi hija y mucha tristeza porque mi hija no merecía lo que le hicieron”, dijo Jéssica en la puerta de la sede judicial en Lavalle 1171 del centro porteño, en diálogo con la prensa.

Instantes antes, los familiares de la niña víctima del abuso sexual de Fabbro, habían escuchado con los ojos cerrados y tomados muy fuerte de la mano el veredicto del Tribunal, y estallaron en llanto cuando el magistrado pronunció la condena.

La madre de la víctima llamó a “todas las nenas y las mujeres” a que “denuncien” este tipo de hechos “más allá de quién sea la persona que las dañó”.”La Justicia argentina llega; se hizo Justicia”, subrayó entre lágrimas la mujer.