Un hombre de 52 años fue detenido hoy en la comuna de Río Seco. La denuncia había sido realizada el domingo. La causa fue caratulada «Abuso sexual simple en concurso real con el delito de grooming».

Cerca de las 16:00, efectivos de la comisaría de Río Seco en colaboración con la de Villa Quinteros salieron tras la búsqueda del sujeto, para dar cumplimiento a la orden del Juzgado de Instrucción en lo Penal y de Menores del Centro Judicial Monteros. La medida ordenaba la inmediata detención del hombre apodado “Mishi” y lograron aprehenderlo en calle Nicolás Avellaneda, casi esquina de calle La Providencia, en la comuna sureña.

Desde el Centro Judicial se ordenó que, previo examen médico, el hombre sea alojado en la comisaría de Monteros. Mañana será trasladado a la institución judicial, en donde también se evaluará el celular que tenía en su poder al momento del arresto.

¿Cómo actuó el pervertido?

En la noche del domingo, una mujer de 52 años madre de la víctima, contó en la policía que el sábado cerca de las 21 se encontraba junto a su hijo en la plaza principal de esa localidad cuando se hizo presente el hombre señalado como autor del hecho.

Bajo engaños, consiguió el número del teléfono del menor aduciendo que necesitaba comunicarse con la familia para encargar las comidas que hacen para vender. Horas más tarde, el joven recibió de su parte mensajes con propuestas sexuales y fotografías de sus partes íntimas. El menor le contó a su madre que además, mientras estaban en la plaza lo había tocado para después amenazarlo con hacerle daño a su familia si contaba lo ocurrido.

La mujer detalló que años atrás, el mismo sujeto había intentado mostrar su miembro a su hijo mientras orinaba en la calle en estado de ebriedad.

Alerta: El grooming

En Argentina el Grooming es un delito penal, descripto en la
Ley 26.904, sancionada el 13 de noviembre de 2013.

El grooming es el acoso sexual virtual a niños y adolescentes, consiste en acciones deliberadas por parte de un adulto de cara a establecer lazos de amistad con un niño con fines sexuales. Se trata de una serie de conductas y acciones deliberadamente emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad virtual de un niño, creando una conexión emocional con el fin de disminuir las inhibiciones con el mismo.

El adulto procede a elaborar lazos emocionales (de amistad) con un niño. En algunos casos, a través de internet pueden simular ser otro niño o niña. Utiliza tácticas como la seducción, provocación y el envío de imágenes de contenido pornográfico logrando vulnerar la intimidad del chico, a cambio va obteniendo datos personales y de contacto. El adulto consigue finalmente que el niño se desnude o realice actos de naturaleza sexual.

Entonces se inicia el acoso, chantajeando a la víctima para obtener cada vez más material pornográfico o tener un encuentro físico con el niño para abusar sexualmente de él. En algunos casos, se puede buscar la introducción del chico al mundo de la prostitución infantil o la producción de material pornográfico. Por tanto está muy relacionado con la pederastía y en muchas ocasiones es la antesala de un abuso sexual en persona. El daño al niño tiene una dimensión inherentemente moral.

El acto tiene que ver con la vulnerabilidad en los niños y sus derechos individuales. Es un proceso que comúnmente puede durar semanas o incluso meses, provocando daños en el aparato psíquico de la víctima.