No hay detalles de donde ocurrió ni de quienes son los protagonistas o que se definía en esa definición desde el punto penal, pero si hay algo que quedó claro es que sin dudas fue el penal con más presión que un jugador puede tener en su vida.

En redes sociales comenzó a circular el video de un hombre de amarillo que tenía en sus pies el futuro del partido. En una favela de Brasil y cancha de futsal, el 11 vivió una situación indescriptible para él con amenazas, gritos, empujones y un arma apuntando a sus pies.

Claramente, cualquier tipo de presión de la que hablan los jugadores queda atrás cuando crees que tu vida está en juego. Aún así, se animó a patearlo sabiendo que cualquier cosa podía ocurrir y el final de la jugada se lo dejamos a ustedes…