Macarena Cabruja, una guardavida rosarina de 25 años, radicada en España, salvó la vida de un niño de 10 años en la playa de Can Pere Antoni, en Palma de Mallorca.

Macarena aseguró que no pensó en sí misma sino en salvar a quien ella veía a lo lejos que se estaba ahogando.

La joven ya había terminado su turno como rescatista pero al divisar a alguien en el agua nadó mar adentro y salvó la vida de un niño senegalés que a duras penas se mantenía a flote. 

“Cuando nos pusimos a charlar un poco – por suerte hablaba español- me dijo ‘pensé que cuando me viste que era negro no me ibas a sacar y no me ibas a ayudar’. Fue lo primero que me dijo y me partió el alma”, reveló.

“Le dije ‘estás loco, si sos hermoso y ahora estamos juntos y vamos a salir’. Estábamos solos, me soltaba la bolla y me tiraba para adentro, y era o nos morimos los dos o salimos los dos”, agregó.

Macarena aseguro que el rescate fue una odisea porque estaba cayendo la noche, el mar estaba muy picado y cuando se acercó el barco de salvamento no podían subir por las olas y a raíz de eso les arrojaron un elemento de flotación para que nadaran juntos hacia la playa.

“Es esa sensación de entregar tu vida por otra persona que no sabes quién es”, confesó.

Fuente: Cadena 3