La Conferencia Episcopal de Polonia apoya el “coraje” del empleado de Ikea despedido por “defender la fe” y citar la Biblia para expresar su oposición al Día del Orgullo Gay, y pide a multinacionales como la sueca que “abandonen sus actividades ideológicas”.

“Aplaudimos la valentía de este hombre, un ejemplo de la importancia de defender la fe en la vida cotidiana, también en el ámbito del trabajo”, explicaron desde la Conferencia Episcopal polaca, molesta por lo que consideran “actividades ideológicas” en algunas grandes corporaciones, entre ellas Ikea.

El que fuera empleado de Ikea, Tomasz K. (no trascendió su apellido), fue despedido después de contestar con una cita de la Biblia a un mensaje de la compañía, que animaba a sus empleados polacos a sumarse a la lucha contra la homofobia.

“Si alguno se acuesta con varón como los que se acuestan con mujer, los dos han cometido abominación; ciertamente han de morir. Su culpa de sangre sea sobre ellos” (Levítico 20:13) fue la cita que Tomasz distribuyó entre sus compañeros a través de una red social.

Tras conocer los hechos, Ikea decidió despedir al empleado alegando que el problema no eran las opiniones sino la forma excluyente y agresiva en la que habían sido expresadas, aunque la compañía sueca se ha negado a hacer más declaraciones sobre el despido.

Para la Iglesia católica polaca, que considera que asistimos a una imposición de la ideología LGTBI, el despido de este trabajador por “rechazar el adoctrinamiento LGBTI en su lugar de trabajo” es “inaceptable”, y una ofensa “contra la libertad de expresión y de religión que la constitución polaca garantiza”.

Por su parte, Tomasz ha remitido un comunicado a los medios donde asegura que “su mensaje en las redes sociales fue una reacción al adoctrinamiento” al que era sometido durante años en Ikea.

Los hechos han provocado que algunos miembros del partido gobernante en Polonia, Ley y Justicia (PiS), hayan criticado a la marca sueca.

La icónica bolsa de Ikea con los colores de la comunidad gay.

La icónica bolsa de Ikea con los colores de la comunidad gay.

Así, el viceministro de Interior, Marcin Romanowski, acusó a la compañía de “discriminación y de vulnerar la libertad de conciencia y religión” de su empleado.

PiS puso al movimiento LGTBI en el centro de sus críticas durante las pasadas elecciones europeas, cuando acusó a esta corriente de minar los valores de la nación y la familia polaca.

Sin embargo, desde la oficina del Defensor del Pueblo de Polonia se recuerda que la libertad de orientación sexual está reconocida también por las leyes y se debe garantizar su ejercicio en todos los ámbitos, también en el laboral. (Agencia EFE)