Bolivia activó sus protocolos sanitarios luego que varias personas cayeran enfermas en ese país por una enfermedad aún desconocida.

Según afirman medios internacionales, ya son 5 los casos de esta infección por lo que se presume que puede ser el virus, que mató a una médica hace más de un mes.

La situación tuvo su origen en la localidad de Caranavi, a unos 230 kilómetros de La Paz, donde la internista Ximena Cuéllar atendió a un hombre con un cuadro de fiebre antes de que falleciera por causas desconocidas. Ese paciente, al que no se le realizaron exámenes de laboratorio, es considerado el “caso cero”.

Cuéllar seguidamente cayó enferma y se internó en un hospital de la capital, donde murió el último 4 de junio pese a los esfuerzos de los profesionales.

Dos de ellos, Gustavo Vidales, del Instituto de Gastroenterología Boliviano- aponés y Marco Ortiz, figuran desde el jueves entre los presuntos contagiados y permanecen en terapia intensiva con fiebre hemorrágica.

El parte médico de Gustavo Vidales, uno de los infectados.

Las explicaciones del Ministerio de Salud de Bolivia

“Tenemos tres casos sospechosos, además de los dos médicos que están internados en terapia intensiva. Dos de estas pacientes tuvieron contacto con estos médicos, pero otra no lo tuvo; sin embargo, tiene síntomas y signos de la enfermedad”, indicó la ministra de Salud boliviana, Gabriela Montaño, según cita El Deber.

Las autoridades de salud descartaron que la influenza y otras enfermedades virales como el dengue estén detrás de las infecciones de los galenos, y en las próximas horas se espera el esclarecimiento del patógeno con apoyo de un infectólogo de Brasil y otros dos especialistas de Estados Unidos, de acuerdo con Montaño. Por el momento se descarta declarar una emergencia epidemiológica-

Con el apoyo de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Martha Alípaz, mamá de la internista Ximena Cuéllar, quien falleció en el Hospital del Tórax en La Paz, afectada por una extraña enfermedad, presentó una denuncia en el Ministerio Público contra la directora del hospital de Caranavi, Adela Limachi, y Raquel Ticona, jefa de Internado de esa entidad hospitalaria.

“Hubo un trato inhumano, hubo negligencia médica ostensible, ausencia de solidaridad, falta de profesionalidad, que ha dado lugar a la muerte de Ximena y eso, en materia penal, está tipificado como delito, que se llama homicidio culposo. Esa es la razón por la que la UMSA ha presentado una denuncia en el Ministerio Público, para que se implementen las diligencias correspondientes y este caso no quede en la impunidad”, declaró el último martes el rector de la universidad pública, Waldo Albarracín.