El ministro de Seguridad, Claudio Maley, confirmó que presentó su renuncia la subsecretaria de Servicios Penitenciarios, la monteriza, Carina Assad, investigada por el presunto tráfico de estupefacientes dentro del penal de Concepción. 

Estamos aportándole a la Justicia todo los elementos de prueba que requieren para acompañar la investigación, porque lo que queremos es lograr una total transparencia de los actos. Toda la información necesaria están en conocimiento de la Justicia Federal y en las jurisdicciones correspondientes”, informó Maley.

“No fuimos notificados del inicio de ningún tipo de actuación previamente. Tomamos conocimiento de esta información como el resto de la ciudadanía, a través de medios periodísticos y una entrevista que tuve con la jueza de Ejecución del Centro Judicial del Sur”, explicó el ministro.

El Caso

En octubre pasado, la jueza de Ejecución y Sentencias de Concepción, Alicia Merched, denunció ante el fiscal federal Carlos Brito que personal de Institutos Penales podría estar involucrado en el ingreso de unas 5.000 pastillas a esa unidad. La magistrada descubrió la situación después de que un informante del penal le avisara que tres reos estaban contando pastillas en el taller de carpintería. La funcionaria le avisó al ministro de Seguridad que había recibido esa información; envió a un grupo de guardias y secuestró la droga.

A Merched le pareció extraño que la carpintería haya estado abierta un sábado. Se comunicó entonces con el interventor del Departamento de Producción, Carlos Arnau, para que le diera mayores precisiones. El funcionario le explicó que efectivamente los talleres permanecen cerrados los fines de semana porque no cuentan con los guardias necesarios para realizar esas actividades. Habló entonces con el encargado del penal de Concepción para determinar quién habría dado la orden de que se abriera ese centro de producción. Luis Remis le informó que Assad había solicitado la llave.

La jueza de Concepción se entrevistó entonces con la funcionaria. Esta le habría confirmado la versión y le aclaró que lo hizo para que los internos fabricaran una puerta que necesitaban de urgencia para un consultorio, pero que nada tenía que ver con el tráfico de drogas. Siempre según lo que figura en la denuncia que realizó, había planteado la posibilidad de que las pastillas hayan ingresado al penal al voleo desde el exterior, de acuerdo a los datos que figuran en la denuncia.