Ayer quedó habilitado el Paseo del Milagro en calle Colón. El nuevo sitio de representación de la identidad monteriza tanto religioso como cultural cuenta con el gran mural creado por Cecilia Calamandrei en colaboración con artistas de la ciudad de Monteros.

El lugar se encuentra completamente renovado con nueva luminaria y bancos para descansar. Durante la presentación estuvieron presente autoridades locales, provinciales y representantes de la iglesia católica y vecinos devotos.

El párroco Hugo Delgado manifestó a MONTERIZOS “Un momento especial el que vivimos, es toda una celebración a 300 años del Milagro del Virgen del Rosario y que fue plasmado artísticamente y que quedará para toda la comunidad. Esperemos que cada año se recuerde la fiesta del milagro y este lugar y que para el caminante pueda ser un espacio para renovar el corazón y la mente”.

Paseo del Milagro

Por su parte, el ministro Regino Amado expresó que es “un regalo para la comunidad monteriza. Éste es un trabajo conjunto de artistas, guiado por la artista Cecilia Calamandrei, obreros municipales, la gestión del intendente y todos aquellos que se sumaron para poder concretar el espacio que hoy se disfruta. La idea es que sea un paseo y un punto de encuentro para los monterizos”.

Por otro lado, el mandatario municipal, Francisco Serra consideró que “A partir de ahora es un símbolo cultural y religioso muy importante y por ello como monterizo me siento orgulloso por la obra culminada”. El intendente adelantó que “Nos da la posibilidad de seguir trabajando en lo que se viene que es un centro comercial a cielo abierto, cultural, educativo y religioso, así que seguiremos dedicado a eso”.

Serra concluyó “es un espacio que tiene un gran valor, sobre todo de respeto, porque fue pensada como una obra que sea participativa, inclusiva y es lo que necesitamos los monterizos: estar siempre juntos”.

La Iglesia Nuestra Señora del Rosario suma el nuevo Paseo, en un lugar que se encontraba prácticamente restringido en pleno microcentro. Se recuerda que en 2015, se había renovado y puesto en funcionamiento el reloj de cuatro caras en su torre, con sistema digital, otro servicio a la comunidad y símbolo arquitectónico de la ciudad.