Programa El Ritmo de la Mañana.

La carrera de kinesiología en Monteros cumplirá 23 años en 2019 su objetivo es la formación profesional técnica y humana, puesto que se funda bajo un paradigma humanista y de comprensión del sujeto como un todo. La carrera cuenta con un plan de estudio de 4 años. Sin embargo, en la ciudad de Monteros creció la formación y la práctica ilegal de la disciplina.

La problemática tienen varias facetas: por un lado, la existencia de institutos terciarios que ofrecen capacitaciones que no habilitan a atender pacientes y, por otro lado, personas que ejercen ilegalmente la profesión tanto en el sector público como en el privado. Las irregularidades, a su vez, se complementan con la ausencia de una Ley Provincial que regule la práctica en la Provincia.

Por todos estos motivos, kinesiólogos universitarios exigen a través de una campaña que se desarrolla desde 2018 que la Legislatura de Tucumán trate un proyecto que data del 2006 pero que nunca tomó estado parlamentario, como también invitan a la población a que se informen sobre quién los está atendiendo.

Los licenciados Ricardo Nain, Pablo Aragón y Carlos Sorias detallaron la situación a través del programa de Radio Municipal “El Ritmo de la Mañana”. “Se difunden muchos cursos, con el afán de posibilitar una rápida salida laboral, juegan con la ignorancia de los potenciales estudiantes indicando que serán Auxiliares de Kinesiología. Esa figura no existe, por lo tanto no tiene ningún aval legal. Concederemos además que un curso de 3 meses jamás se puede comparar con una carrera de grado de 4 años de preparación” sostuvo Nair.

El cuidado al paciente es fundamenta “y alguien que no está formado puede generar un daño irreparable en una persona que requiere de un tratamiento adecuado. A esto se le suma el vacío legal, porque si un paciente se atiende con alguien que no tiene el título, ¿a quién le va a reclamar?” apuntó Carlos Sosa, evidenciando la gravedad de la cuestión.

La responsabilizad de los medios que desinforman

La semana pasada el conductor de la televisión porteña, Mariano Iúdica confundió al aire en su programa Involucrados (América) a los traumatólogos con los kinesiólogos. Tras el error, el panelista,
Luis Ventura,expresó lo siguiente: “Traumatólogo es el médico que trata los huesos y los músculos y el kinesiólogo es el que te trata y no tiene título. Para que lo entiendan, les dicen lavapatas”.

Los comentarios descalificadores, despectivos y prueba del desconocimiento de las profesiones mencionadas fueron repudiadas por la Asociación Argentina de Kinesiología (AAK), el Consejo Federal de Kinesiología (COFEKI) y la Asociación de Unidades Académicas de Kinesiología y Fisiatría de la Argentina (AUAKYFA).

Los kinesiologos monterizos consideraron el hecho televisivo como un favor, puesto que les dio pie para potenciar la visibilización de la profesión y poner en agenda la situación provincial y local que se vive por la ilegalidad.

“Lavar patas, como se dice o como dijo Ventura, es un gran gesto de humildad, para nada ofensivo. No somos eso tampoco, cursamos una carrera universitaria y lo que pretendemos ahora es concientizar a la gente, y que sepa que un kinesiologo cuenta con una credencial, con un título, lo cual la ley nos obliga a exponerlo, es decir mostrarlo como parte de nuestra identificación tanto en el consultorio, como si vamos a domicilio. El paciente debe solicitarlo” expuso Pablo Aragón.