A 43 años del golpe cívico-militar, los estudiantes secundarios del Turno Mañana y Tarde de la Escuela Técnica Hilda Guerrero de Molina de Santa Lucía reconstruyen la historia de familiares y vecinos de la comunidad que fueron desaparecidos por los militares.

La jornada de debate para conmemorar el 24 de marzo por la Memoria, la Verdad y la Justicia, fue realizada en conjunto por la Biblioteca Luisa Buffo de Ferro, la Biblioteca Popular Santa Lucía y la Escuela Técnica Hilda Guerrero de Molina.

“En una jornada intensa por lo emotiva y por todo lo aprendido y debatido los chicos mostraron un compromiso genuino, por querer saber sobre lo que ocurrió en su pueblo” cuenta a MONTERIZOS, Marina Álvarez, referente de la Biblioteca Luisa Buffo de Ferro.

Estudiantes de la Escuela Técnica de Santa Lucía compartiendo sus exposiciones sobre el 24 de Marzo/ Fotos: Facebook Biblioteca Luisa Buffo de Ferro

Durante la propuesta se rescataron, a modo de homenaje a tres figuras: a los hermanos monterizos Isauro y Arturo Arancibia, asesinados en la madrugada del 24 de marzo del ’76 y Francisco Toconás,
zafrero tucumano secuestrado en 1975 en Santa Ana y cuyo cuerpo fue hallado 35 años después como NN en Pozo Hondo- Santiago del Estero.

Toconás “fue arrojado desde un helicóptero en Pozo Hondo. Sin saber de quién se trataba, los pobladores convirtieron al caído del cielo en un santo popular a quien le pedían milagros” se explica en el documental “El caído del cielo” de Modesto Lopez.

En Pozo Hondo una calle lleva el nombre del zafrero tucumano.

“Toconás lo único que decía era “Perón! Perón!”, era analfabeto, dedicaba sus días al surco para mantener a su familia, que era muy numerosa. Lo sacan del surco y lo tiran en Pozo Hondo. Estas como tantas otras historias significan mucho para los estudiantes; ellos indagan, preguntan quiénes eran, qué hacían, si participaban en movimientos políticos, si se sabe quiénes mandaron a secuestrarlos. Merecen tener respuestas para reconstruir la historia de su comunidad, por lo tanto la de ellos” sostiene Álvarez.

Los estudiantes elaboraron reflexiones y las compartieron con sus pares, varios de ellos indicaron que “a la dictadura no le importó si era zafrero, si era varón, si era mujer, si estaba o no embarazada. Los chicos se impactaron al comprobar que esas historias se sufrieron muy cerca de ellos”.

Por último Marina resaltó lo enriquecedor del cierre de la jornada, rescatando los trabajos realizados por los estudiantes “Las reflexiones de los jóvenes nos sirven también a los adultos, dan esperanza con su sensibilidad por querer investigar más sobre el tema. Pero así también sus conclusiones, en donde, por sus propias experiencias de lo que escuchan sostiene que todavía se juzga a los desaparecidos y no al que lo hizo desaparecer y eso es muy fuerte”.