El pasado fin de semana, en la localidad rusa de Krasnoyarsk, se llevó a cabo el primer campeonato mundial de bofetadas masculino, en el marco del festival deportivo Siberian Power Show.

Con un premio de 400 euros (unos 300 mil pesos), el certamen congregó a una decena de participantes y tuvo como vencedor a Vasili Kamotski, de 168 kilos de peso, y quien aguantó en pie cada golpe de sus rivales.

Literalmente, la fuerza en las cachetadas de Kamotski dejó en el suelo a algunos de los concursantes, quienes cayeron derrotados ante el imponente competidor.

Un evento bastante curioso que espera replicarse a futuro debido a la gran cantidad de asistentes y participantes, los que, de seguro, no olvidarán los golpes recibidos durante la competencia.