Foto Gentileza Griselda Lazarte Cabrera

Cuando Leila Argañaraz daba el pitazo para comenzar el partido, desde el cielo comenzaban a caer las primeras gotas en el Jorge Abel Marteu.

El tiro de libre de Aldonate, las cabezas de López y Campos, festejos y tormenta. Así fueron los primeros sesenta segundos del partido entre Ñuñorco y Marapa.

La lluvia torrencial que azotó Monteros ayer, cayó justo en pleno grito de gol de los hinchas, que luego comenzar a resguardarse bajo las banderas, paraguas y también abajo de las tribunas.

Nadie se movía del estadio, pero el partido se tornaba más difícil para jugar, la pelota no rodaba, dos expulsados y en un hecho fortuito, el capitán Dario Romero, intenta rechazar y mete la pelota dentro del arco de Carlos Álvarez.

La cancha estaba imposible y unos minutos más tardes, Argañaraz decidió interrumpir el encuentro, ante la queja del equipo visitante.

El partido quedó postergado y será reprogramado por el Consejo Federal de AFA.