Un grupo de patos fueron el atractivo de la mañana en el barrio Villa Nueva, sobre calle Crisóstomo entre Santiago y Manuel Vaquera, en donde salieron a dar un paseo, como si aprovecharan el fresco de la jornada.

Los vecinos destacaron a MONTERIZOS que los palmípedos forman parte del paisaje barrial algunas mañanas y que también salen por la tarde. El recorrido suele ser el mismo, si hay agua, se quedan allí un rato, dan unas vueltas en la calle, sin alejarse demasiado y vuelven a la vereda, perfectamente ordenados en fila.

Si bien no salen todos los días, menos en las jornadas de intenso calor, los vecinos reconocen que resulta un avistaje agradable y entretenido. Si nadie los molesta, acostumbrados a estar cerca de personas, no se alejan, disfrutan de su ritual y regresan a casa.