El próximo 14 de enero, a las 13, la Federación Argentina de Industrias de Pan y Afines (FAIPA), brindará una conferencia de prensa en la que decretarán la emergencia en todo el territorio nacional, y en la que cada provincia tendrá la posibilidad de exponer su situación particular.

La medida se toma como consecuencia de los incrementos en los servicios, la presión tributaria y la dolarización de la materia prima, según afirman en un comunicado publicado en Facebook. Por eso, solicitan una audiencia con el presidente, Mauricio Macri.

“Estamos en una situación muy difícil, con una presión tributaria que no da respiro. Estamos al borde del colapso”, indicó el titular del Centro de Industriales Panaderos de nuestra provincia, Pablo Albertus. El referente local aseguró que la venta cayó un 40% respecto al mismo período del año pasado, y que la situación se hace insostenible. En Monteros la crisis también se hace sentir.

MONTERIZOS charló con dos propietarios de panaderías locales, Gonzalo Racedo y Franco Ribet, quienes coincidieron que las ventas bajaron y que se la rema día a día. “El consumo de masas finas y por pedido cayeron. Mientras que aumentó el de pan francés” sostuvo Racedo. Indicó además que se evidencia por lo tanto un cambio en los hábitos alimenticios de los monterizos “Hay que llenar la panza, por eso el pan es uno de los productos más demandados”.

Racedo destacó que entre panaderos locales hay una colaboración total, como en el préstamo de materia prima si es necesaria. Pero lo que afecta “es la venta desleal que hacen personas que llegan a Monteros, como los que vienen de Aguilares o Alberdi. Como el precio es más bajo, la gente opta por el más barato y no por la cuestión de calidad, que en definitiva significa también cuidado sanitario”.

Por su parte, Franco Ribet expresó que la venta está complicada, ya que “El harina si aumenta por ahí de golpe. Lo bueno es que no es difícil conseguirla, porque gracias a Dios la gente del molino religiosamente nos trae la misma”.