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Foto: La Gaceta

El lunes Unicef publicó un informe que vuelve a ratificar lo que el organismo Naciones Unidas advirtió en años anteriores: la mitad de la población infantil de la Argentina, unos 6,3 millones menores de 18 años, experimenta la vulneración en algunos de sus derechos básicos y elementales.

Unicef mide la pobreza de manera multidimensional, esto implica que no se centra en la escasez de ingresos económicos para establecer si una familia es pobre sino que se relevan las condiciones de educación, saneamiento, protección social, vivienda, acceso a la red de agua potable y el hábitat donde están establecidos los hogares para conocer las privaciones de las personas.

Ocurre que, de poco sirve que una familia pueda comprar la canasta básica de alimentos cada mes si es que reside al lado de un basural (una de las dimensiones que mide Unicef), sin agua potable, hacinados y con mínimas oportunidades de educación, entre otras falencias. Los actuales niveles de pobreza multidimensional entre niños y niñas son un adelanto de lo que será el país en el futuro.

El estudio

A diferencia del anterior trabajo sobre pobreza multidimensional de Unicef, que se presentó en 2016 y en el que se utilizaron encuestas propias del programa y con más dimensiones para cotejar, para el último documento se analizaron solo los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) referidos al primer semestre de este año.

La información abarca solo los grandes aglomerados, es decir comprende la Capital y municipios colindantes. Quedaron afuera, en consecuencia, las localidades más postergadas del norte provincial.

Los resultados a los que llegó Unicef en base a cifras oficiales es que el 38% de la población argentina y un 48% de las niñas y niños están privadas y privados en al menos uno de los aspectos no monetarios considerados básicos para su bienestar. Mientras que si se tiene en cuenta únicamente la parte económica, la que mide periódicamente el Indec, el 27% de los argentinos son pobres y el 42% de la población infantil está en esa condición.

En la zona del Gran Buenos Aires la pobreza infantil que mide Unicef llegó al 58,5%; en la región Centro, fue de 45,1%; en el NEA, quedó en 37,9%; en el Cuyo, el 33,6% y en el Sur, 29,7%.

En las provincias que integran el noroeste del país, las precarias condiciones de saneamiento, fundamentalmente la falta de cloacas, conforman la dimensión que más incide en la pobreza.

Fuente: UNICEF / El Tribuno