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Las nuevas autoridades del legendario Centro Árabe se conforma del compromiso de las nuevas generaciones, a la cabeza con Hassan Ghanem. La institución tiene 60 años de trayectoria y se proyecta a seguir contribuyendo a la comundiad monteriza.

El recambio de autoridades se dieron en las últimas semanas de noviembre. El anterior presidente, Miguel Ángel Ale presidió la institución durante 12 años. La nueva comisión se renovó con una marcada presencia de jóvenes monterizos, que tomaron el compromiso y responsabilidad de mantener el espacio emblemático fundado en 1958.

Por entonces un grupo de inmigrantes y descendientes de árabes, sirios y libaneses se reunieron para conformar una entidad que los representara. El objetivo se concretó un 27 de abril de 1958, “en las instalaciones del entonces Recreo Florida, tras una votación recibió el nombre de Centro Árabe Social Cultural y Mutual” reza una edición de la revista Eco del Sol.

Su primera comisión directiva se conformó por: Miguel Kermes como Presidente, Juan Faralle, Vicepresedente; Secretario de Lengua Árabe, Ale manzur; en Lengua Castellana, Norberto Aden; Tesorero, Ale Amran; Vocales: Camilo Amado, Emilio Ahnad, Juan Perez, Younes Youssef, David Heredia, Jacinto Ale. Suplentes: José Elías, Mustafá Isse y Mahud Ibrahim.

Los anhelos de mejorar su sede de calle Colón se concretaron al paso de los años con la adquisición del terreno sobre calle 25 de Mayo, lo que permitió ampliar el espacio edilicio de la entidad. Lugar donde funcionó la primera escuela con nivel secundario en el sur de la provincia: la escuela Normal Mixta Gral. Julio A. Roca.

Por entonces los intereses eran de lo más diversos, entre ellos mantener el contacto con sus naciones originarias, es por ello que la figura del secretario de lengua era y es muy importante, por ejemplo: el de lengua árabe se encarga de la comunicación y relaciones instituciones con miembros de la comunidad que residen en Siria y Libano.

La historia se sigue escribiendo, ahora: hombres y mujeres de la comunidad proyectan nuevos objetivos para la institución, pensando en otras necesidades e intereses. Pero con la convicción de sus fundadores, de mantener un espacio representativo de una diversidad cultural que enriquece a la sociedad monteriza.