wp-000086020749Y al tercer día, se completó el milagro. La última de las tres misiones diarias para evacuar a los doce niños y su entrenador atrapados durante 17 días en la cueva inundada de Tham Luang, en el norte de Tailandia, ha concluido con éxito, en una carrera contra el agua y contra el tiempo y pese a abrumadoras dificultades técnicas.

Los trece descansan esta noche a salvo en el hospital de la capital de provincia, Chiang Rai, para alivio de todo el país y la comunidad internacional que siguió la odisea de estos jóvenes —entre los 11 y los 16 años los niños, 25 el entrenador— con el alma en vilo.

“No sabemos si ha sido un milagro, la ciencia, o qué. Los trece jabalíes están ya fuera de la cueva”, escribían los buzos militares tailandeses, unos de los protagonistas de la operación, en su página de Facebook. El último de los rescatados, el entrenador, Ekarat Wongsukchan, había salido de la gruta a eso de las 18.48 horas.  90 minutos después, tras un primer examen médico, un helicóptero le transportaba al hospital. A intervalos, los últimos cuatro pequeños le habían precedido en el mismo camino.

En las calles de Mae Sai, donde viven la mayoría de los jóvenes rescatados, estalló el júbilo cuando se supo la noticia. bocinas de coches, abrazos espontáneos. “¡Moo Ba Sae! ¡Moo Ba Sae!” (“¡Los Jabalíes Salvajes luchan!”), una alusión al nombre del equipo de fútbol al que pertenecen los trece, era el grito del momento. “Estoy muy emocionada, todos van a poder volver a casa”, explicaba Violet, una vendedora de productos farmacéuticos.

“Hemos conseguido lo que otros pensaron que sería imposible”, el coordinador de las tareas de rescate, Narongsak Osottanakorn, comentaba exultante en una rueda de prensa. Pero también remarcó que el objetivo no está cumplido del todo: “estará completada cuando hayamos devuelto los niños a sus familias”.

Rescatados los 12 niños y su entrenador atrapados en una cueva de Tailandia

Fuente: El País