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Elenco de la Lechera, de izquierda a derecha: Gustavo Nuñez, José Gramajo, Martín Lombardelli y Fernando Jalil.

En el Cine Teatro Marconi se presentó el viernes a las 21:30 la obra La Lechera, en su reestreno la misma monstró algunos cambios como la participación del monterizo Gustavo Nuñez, en el rol del Pajarillo. Además el elenco se conforma por Martín Lombardelli, en el papel de Sabino y José Gramajo en el de Nolasco. La música en vivo es interpretada por Fernando Jalil.

La obra, desde el recurso del humor, presenta una crítica al machismo. Sabino y Nolasco se construyen como dos gauchos que se miden constantemente en su hombría, sin embargo bajo esa figuración asoma la intención real de sus intereses, en donde la figura de la vaca, por la que disputan, es solo una excusa. Sin embargo, ese personaje ausente es el puente que canaliza tanto la tensión de los dos hombres, como la visión machista que tienen.

El proyecto artístico pertenece al tucumano Carlos Correa y cuenta con una trayectoria de reconocimientos. La propuesta ganó La Fiesta del Teatro de la provincia, participó en el regional y en el nacional. Además recorrieron España, en donde hicieron tres funciones en Madrid en el 2017. Este año la propuesta sigue de gira por distintas provincias.

Uno de las figuras es El Pajarillo,un personaje de entremes, distiende la tensión de las peleas entre los gauchos, con canciones y dichos. Vive enamorado y lo expresa en la variedad de géneros musicales que recorre: una ranchera, un tango y un clásico dentro del repertorio folclórico: el pajarillo. “Es un personaje que me permite jugar, el humor da esa libertad” explica Nuñez a MONTERIZOS, quien a través de su rol puede mostrar tanto sus dotes actorales, como lucir la potencia de su voz en el canto.

A nivel del discurso los personajes reproducen particularidades y Lombardelli lo explica “es una linda mezcla entre el diálogo norteño y palabras del lenguaje gaucho […] la obra tiene sus tiempos también, que hace que haya diálogos más lentos, silencios, se vuelve lenta por momentos, pero en escenarios como este estalla más en energía, mientras que en espacios más pequeños se juega más con las miradas”.

“La obra es una burla al macho que se mide constantemente, es una crítica a eso […] en el juego constante de a quién le pertenece la vaca, pero con la intención de mostrar posesión sobre un objeto, dejan ver en realidad que hay algo más en esa pelea y que no tiene nada que ver la vaca” detalla Gramajo, que ya lleva su tiempo en el personaje de Nolasco, el gaucho más aferrado a las costumbres tradicionales.

Entre las particularidades de la propuesta, se destaca la música en vivo, Jalil ejecuta la guitarra para acompañar al personaje del Pajarillo. “En su momento Carlos (Correa) toma un músico instrumental, más de lo académico y lo lleva a lo teatral, ese traspaso significó todo un trabajo de adaptación para poder aplicarlo a lo segundo […] y si bien es una presentación con una propuesta folclórica, inicia con un estilo de lo clásico, también hay una ranchera y un tango”.

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Cine Teatro Marconi. Obra: La Lechera.

Por último, MONTERIZOS consultó al público sobre qué le pareció la propuesta. En la presentación hubo un importante número de estudiantes del nivel superior que comentaron al diario el valor que tiene el contar con actividades de éste tipo en Monteros; los mismos coincidieron en el deseo de poder ver más obras del género.

“No consumimos teatro todos los días, así que cuando en la escuela nos comentaron que habría esta obra, nos organizamos para poder asistir, nosotros en clases estudiamos las características del teatro, pero lo teórico se entiende siempre más cuando puede verlo en la práctica: personajes, gestos, sonidos, efectos de las luces, el espacio, en fin, todo lo que tiene” comenta con entusiasmo una estudiante del profesorado de Lengua y Literatura de la escuela Normal.