005799419045- copiaLa última jornada de debates en el proceso judicial que afronta el sacerdote Justo José Ilarraz por abuso sexual y corrupción de menores, el imputado pidió ampliar su declaración indagatoria para remarcar que “inocente”. Dijo que se trata de “un plan orquestado” para perjudicarlo y que “una víctima fue parte de ese plan porque estaba fascinado” por él, según pudo conocer Clarín por fuentes del caso.

La referencia era hacia Hernán Rausch, un ex seminarista y denunciante, que fue quien encabezó las denuncias ante las autoridades eclesiásticas.

Sin embargo, en medio de esa declaración admitió que “las cartas en las que él confesó los abusos lo confundieron y lo presionaron, que alguien lo presionó para cerrar -la investigación interna- porque si no perdía el sacerdocio”, indicó el fiscal Francisco Ramírez Montrull.

Aquellas presiones habrían venido del actual Cardenal, por entonces obispo, Estanislao Karlic. Este último, en su declaración por escrito, admitió en la justicia que Ilarraz “le reconoció la culpabilidad de los hechos”.

Durante todo el proceso, confiaban fuentes del caso, Ilarraz iba tomando apuntes de cada declaración. Seguía con atención y tomaba notas. Este miércoles respondió denuncia por denuncia, situación que le llevó más de una hora y media de exposicióndelante del Tribunal. “Llegó a decir que fue por imitación, por celos o envidia hacia él, muy parecido a lo que había expresado en la etapa de instrucción. Cuando le preguntamos por qué creía que pergeñar esto contra él, dijo que era porque sentían fascinación por su persona”, le señaló a este medio un abogado querellante.

El juicio por abuso y corrupción, delitos que ocurrieron entre 1985 y 1993, está llegando a su etapa definitoria. Entre el jueves y el viernes se conocerán los alegatos. La semana próxima la sentencia.

La fiscalía anticipó que pedirá una pena de 25 años de prisión.

Si bien el abogado defensor, Jorge Muñoz, había deslizado la posibilidad de que Ilarraz ampliara la declaración indagatoria y realizara careos con testigos, con el correr de los días y mientras pasaban los testimonios que lo comprometían seriamente, esa estrategia judicial fue perdiendo fuerzas.

Pero su declaración causó sorpresa, no así sus dichos, que fueron similares a lo que planteó en junio de 2014 durante la etapa de instrucción. Esta vez esperó el último día antes de los alegatos para ampliar su testimonio y tildar de mentirosos a los siete denunciantes, “como parte de un plan” que apuntaría contra él y contra el actual obispo Juan Puiggari.

En ese intento de involucrar al obispo de Paraná, algunos ven la necesidad de meter en el caso “al arzobispado que en el último tiempo se desprendió de Ilarraz, pidió perdón a las víctimas y que se haga justicia con aquellos que sufrieron tanto”, según fuentes delClarín fuentes del caso.

Fuente: Clarín