000110San Martín cayó 1 a 0 con Brown en Adrogué y desperdició la oportunidad de ascender directamente a Primera División. El local pegó primero con un gol tempranero cuando el reloj promediaba poco más de un minuto y medio de juego. Un centro sobró a la defensa y fue a parar a Mesa que de violento cabezazo no pudo doblegar a Arce en un primer intento pero sí en el segundo, cuando el arquero intentaba reponerse para despejar el rebote.

El partido fue intenso desde el primer segundo. Ambos equipos se jugaban chances fundamentales de cara al ascenso. El local después del gol asedió el área del Santo, que respondió con contragolpes que no encontraron buenas finalizaciones de parte de los delanteros y volantes santos. Una jugada polémica se registró a los 19 minutos, cuando Ismael Benegas cayó dentro del área chica y todos en la tribuna gritaron penal. Sin embargo, el árbitro Federico Beligoy consideró que fue una acción lícita.

Entre los 32 y 33 minutos del primer tiempo el cuadro de Adrogué pudo ampliar la diferencia y el de Tucumán encontrar la paridad, inmediatamente después de que Arce volviera a salvar a su equipo. Bieler volvió a tener dos chances, una frustrada por el portero y otro zapatazo que conectó de rebote y se fue picando levemente desviado.

En la segunda parte el partido continuó siendo de ida y vuelta, con intentos desesperados del Santo a través del Taca Bieler que no pudo inflar la red rival. Los de Rubén Forestelloterminaron con 10 jugadores luego de la expulsión de Acevedo por un codazo, en el minuto final de partido.
El triunfo de Aldosivi en casa por 1 a 0 ante Estudiantes de San Luis terminó por relegar a San Martín al octogonal final que definirá el segundo ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino. Ahora Almagro y el Tiburón de Mar del Plata jugarán un partido desempate por el primer ascenso a Primera División.
Los jugadores del Santo se retiraron de la cancha cabizbajo, pero acompañados por el canto de los más de 1.000 hinchas tucumanos que pudieron ingresar al Estadio Lorenzo Arandilla.
Fuente: El Tucumano