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Después de pedalear más de 6.000 kilómetros Augusto Díaz Meiners y Lucía Brownrecorrieron Argentina desde La Quiaca a Ushuaia. Su proyecto “Argentina de principio a fin” los llevó a recorrer la inmensidad del país en sus bicicletas durante más de 100 días.

Su viaje comenzó el 5 de diciembre de 2017. Con el objetivo de unir el norte con el sur pero sin un itinerario fijo, los tucumanos viajaron a través de la altura por los cerros del NOA, cuyo y lucharon contra el viento patagónico.  “Sin duda el viento es una de las complicaciones más grandes dentro del viaje porque es constante, a la altura te acostumbras”, describe Augusto.

Para cumplir con el objetivo tuvieron que pedalear durante 73 días, un promedio de ocho horas al día. La ruta elegida no tenía grandes ciudades en el trayecto, por lo que en la mayoría de los casos visitaron pequeños pueblos o durmieron  en la ruta. Llegaron a pedalear 360 kilómetros sin que haya una ciudad, durmiendo dos noches a un costado de la ruta y una tercera a la vera de un lago.

Subiendo las bicis para cruzar el estrecho de Magallanes.

Los dos ciclistas podían ocho litros de agua cada uno, algo que se convertía en un problema cuando estaban mucho tiempo alejados de la civilización. “Nos hicimos un cartel que decía “Agua por favor” que tuvieron un 100% de efectividad  con los autos que pasaban”, se ríe Augusto.

“Una de las cosas que más nos sorprendió en el viaje fue la constante buena disposición de la gente para ayudarnos con lo que sea, un poco de agua, comida o invitándote a estar con ellos en un camping”, afirma Augusto. Un poco de fruta o galletas son de gran ayuda cuando espera una larga travesía en la ruta.

La posibilidad de recorrer la argentina en toda su extensión les permitió ir viviendo la transición entre los diferentes paisajes. “No hay ninguna parte del país en la que no haya lugares para visitar y que no tengan algo que ofrecerte”, afirma Lucía. “En todos lados te quedas con ganas de estar un poco más”, agrega su compañero.

La llegada a Ushuaia fue a la casa de unos amigos de Lucía que los esperaron con cabaña privada, vino, picada, asado y postre. Les esperan un par de días para descansar y disfrutar de su hazaña. “Todavía no parece irreal estar en este lugar, uno se imagina como es completarlo pero en ningún momento te podes dar una idea de la satisfacción de llegar”, reflexiona Augusto.

Planean quedarse un par de días más en Tierra del Fuego para recorrer los parques nacionales y glaciares que se encuentran en la provincia, obviamente en bicicleta.

Fuente: El Tucumano