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El escritor y compositor monterizo Dardo Solórzano detalla en ésta entrevista aspectos centrales de su obra poética “Ella Sucede”. Un material que recorre a lo largo de 51 poemas “las versiones de distintas mujeres que conforman una Ella repetida en sus múltiples posibilidades: las Ellas” explica María Julia Magiastratte en la reseña del libro.

La obra nacida en 2017 de la mano de Ediciones El Mono Armado, cuenta con la participación de voces femeninas en 3 composiciones: “Sello de Agua” en coautoría con Alina Kummerfeldt Quiroa, “Cicatriz de la palabra” con Sabrina Usach y “Casa Litoral” en colaboración con Pamela De Battista. Sobre ellas y en relación a la participación de otras mujeres, es que Solórzano nos introduce en la cocina de “Ella Sucede”.

Monterizos charló con él, a fin de conocer las motivaciones e intenciones del escritor en relación a su segunda obra literaria, que invita a la comunidad de Monteros a reconocer personajes propios, figuras invisibilizadas de la sociedad, lugares y elementos de la cultura norteña.

Arranquemos por el título, “Ella sucede” ¿Es una invitación a descubrir “un ella” en acción?

Creo que el libro nació como una búsqueda desde una serie de pulsiones que me llevaron a querer sondear desde la poesía parte del universo de lo femenino. Así fue que surgió la idea del abordaje desde distintos planos, tanto de mujeres como personajes o también de seres englobados desde esa visión, como es por ejemplo hablar de la selva (Yunga) planteada desde una esencia femenina. De ahí que quizás los textos puedan servir como disparador para encontrarse como ese estado de acción del Ellas, que en el fondo engloban en el libro el hecho de que ocurren dentro de uno.

Las mujeres invitadas en la obra ¿Quiénes son y por qué la elección?

Fue una idea que se me ocurrió traspasando lo que sucede en la música por ejemplo cuando un intérprete invita a otro a grabar una canción juntos en un CD. Del mismo modo decidí invitar a tres amigas poetas que admiro mucho, y realizar con cada una de ellas un poema a dúo, lo que fue una experimentación superadora pues con cada una de ellas el mecanismo de creación fue distinto. Así fue que invité a Pamela De Battista de la provincia de Entre Ríos (con quien hicimos Casa Litoral), a Sabrina Usach de Mendoza (que hicimos Cicatriz de la Palabra), y a la poeta Alina Kummerfeldt Quiroa de Guatemala (con quien hicimos Sello de Agua). En principio siento admiración por la poesía y el compromiso de estas poetas, se podría decir que somos contemporáneos en cuanto a una generación de escritores, y creo que son mujeres fundamentales en la poesía joven de nuestra actualidad. Sabía que el aporte de sus versos con sus respectivas formas y timbraturas de voz y creatividad iban a enriquecer este proyecto. Las conocí en encuentros de poetas jóvenes en diferentes lugares del país y sentí que sus compromisos con la palabra y las luchas ideológicas las hacían afines a este libro, y agradezco mucho que hayan aceptado participar en él.

¿A qué mujeres reconoces en tu obra?¿ Qué mujeres se visibilizan?

En gran medida con personajes que atraviesan la vida cotidiana de uno y que general una movilización desde la sensibilidad y el pensamiento. Es así que, entre otras, el libro evoca a las copleras, la curandera, la mechera, las luchadoras sociales, las mujeres violentadas, las leyendas como la Telesita, una joven poseída por un espíritu en Ibatín, las randeras, en fin, son muchas las temáticas abordadas. A veces el poema realiza una construcción desde la transfiguración y lo metafórico en el cual el lector puede envolverse con los elementos sensoriales sin saber a ciencia cierta si el poema está hablando de la Virgen del Rosario de Monteros o de una madre soltera de los barrios de mi ciudad al mismo tiempo.

¿Te considerás dentro de la movida de éste nueva forma en la que la mujer se autoconstruye en la sociedad? ¿Te ves influenciado?

No me considero referente de ese movimiento en cuanto creo que la construcción de esos nuevos paradigmas necesitan tener a la mujer como frente del cambio, creo que uno por respeto debe estar acompañando pero desde atrás, sin meterse en algo

que creo debe ser impulsado por ellas sin hombres que quieran “agarrar alguna posta de mando”. Creo que desde esa conciencia de la desestructuración del sistema patriarcal y machista es que un deber ir aprendiendo, sabiendo que no es fácil abandonar esos privilegios que el sistema te da por ser varón. De ahí sí creo que uno recibe influencias de ese movimiento a medida que va comprendiendo y aprendiendo de las compañeras militantes.

¿Hacer un libro que tiene como protagonista a las mujeres, implica una crítica a tu género? ¿O en la obra hay un tinte de pretendida conciliación o acompañamiento a las mujeres?

Creo que no hay una pretensión de alguna bajada de línea moral al respecto, uno no tiene autoridad para eso. La poesía es arte en tal caso y el arte suele ser insurrecto al sistema pre establecido y sus mandatos. De ahí que quien lea el libro tiene esa libertad de interpretación si es que le genera alguna movilización. Si creo que hay mucho que criticar al género masculino en cuanto al daño que generamos para sostener ese sistema de privilegios. El libro quizás se pueda sentir como una obra de reivindicación al género femenino, yo no lo sé. Como te decía, uno va tras la búsqueda de un hallazgo, quizás una respuesta, un algo. Es un camino que se hace, como decía el poeta Walter Adet, quizás la búsqueda sea más importante que el hallazgo o no de algo.

¿“Randa” es para alguien en particular?

En particular no, es un poema dedicado a las mujeres de El Cercado y Monteros, a nuestras randeras. En esencia está dedicado a las mujeres del interior profundo, depositarias de la esencia misma de Tucumán, desde el mestizaje y la historia, signadas por el campo, el cañaveral, la selva, etc. Llevan una historia de transmisión intergeneracional no solo del arte de la randa, sino de todo un bagaje cultural. Además son mujeres que sostienen todo, y soportan también el mayor peso del machismo que se vive en las periferias del continente.

La presentación de cada poema no es lineal, ni centrada, ¿Tiene que ver con un sentido de desestructurar incluso desde lo visual, siguiendo el sentido general de la obra?

Así es, la idea es la desestructuración visual que incluso puede ayudar para el desarrollo de la lectura, en cuanto pausas, formas, etc. Me gusta ocupar toda la hoja también, y creo que responde a un rasgo identitario de mis formas, ya lo había usado al recurso en mi libro Pueblada. A veces hay frase o palabras que al quedar aisladas del conjunto del texto adquieren otra relevancia, otro sentido. El libro es en definitiva una herramienta de esencia visual, así que me gusta trabajar sobre eso.

000011-8Las ilustraciones de interior son de una artista monteriza, ¿Cómo fue el proceso de esos dibujos ¿En conjunto o ella se inspiró a partir del poema?

La dibujante a la que hacés referencia es la gran artista Viviana Rivadeo Monteros. Fue la primera persona que aceptó acompañarme con su arte importantísimo para la construcción visual del poemario. Recuerdo que por casualidad compartimos viaje en un bus desde Monteros a San Miguel de Tucumán y ahí le conté sobre este libro que comenzaba a escribir. Conocí su obra con las ilustraciones que hizo para Escorial, el libro del poeta concepcionense Gómez Saavedra.

Yo sabía que Viviana era la indicada, su poder creativo y capacidad de entendimiento de la esencia del proyecto iba a aportar los trazos más certeros. Yo le dije: _ “una ilustración tuya habla más que mil poemas míos”_. Yo le iba pasando grupo de poemas a medida que los iba escribiendo y ella ilustró aquellos que le movilizaron algo. Además de ser una artista plástica brillante, es monteriza, eso me pareció fundamental.

¿Cuándo se hará la presentación oficial en Monteros?

Ya presenté “Ella Sucede” en el mes de Octubre del año pasado en Paraguay, en la Feria del Libro de Itaipú, Ciudad del Este. Previo a eso también lo había presentado en Chile, en la Feria del Libro de Antofagasta en Mayo del 2017. De ahí no tengo previsto por el momento armar una presentación en Monteros, quizás para más adelante. Es probable que lo esté presentando próximamente en Buenos Aires y en otras provincias pero todavía no cerré fecha aún. Todavía no armé la presentación en San Miguel de Tucumán, pues me gusta que las presentaciones sean pensadas desde otro modo, desde una entrega de la obra mediante una puesta multidisciplinaria, donde converjan la música, la plástica, el teatro, lo audiovisual, etc. Por lo pronto espero que este libro sea un aporte cultural más allá de todo. Ojalá guste el trabajo puesto en él.