005799415598El equipo de pediatría y de adultos del Hospital Eva Perón realiza consejería sobre prevenciones y cuidados ante la picadura de alacrán. Aplicar hielo y acudir con urgencia a la guardia del hospital o al centro médico más cercano para una consulta es una de las principales recomendaciones.

En general la picadura de alacrán se identifica por el dolor agudo e intenso en el lugar donde se produce el aguijonazo. En el hospital se recibe en promedio dos pacientes por mes por este problema.

Durante el periodo de verano aumentan las consultas por picaduras de alacrán. El paciente ingresa a la guardia y se revisa la herida que se produce en la piel. Si la lesión se encuentra muy inflamada, se le realiza una limpieza y desinfección de la herida”, comentó la médica de la terapia, Alejandra Farhat.

En algunos casos el paciente debe colocarse la vacuna antitetánica y de acuerdo al tamaño de la lesión se le administra corticoide para evitar alguna reacción alérgica. Los síntomas de la picadura son: dolor y sensación de quemadura, enrojecimiento, vómitos, diarreas, fiebre, sensación de adormecimiento, entre otros.

“Lo ideal es que el paciente traiga el animal en el frasco para poder identificar si es venenoso o no, ya que en las salas de Shock Room y salas de internación tenemos las imágenes y características de los tipos de alacranes. Si es del venenoso, dejamos al paciente para control dos o tres horas. Si el paciente está asintomático y no tiene ningún tipo de reacción, se lo manda a la casa y se le dan las pautas de alarma. En caso de ser necesario, regresan a una nueva consulta. Si el paciente es sintomático y con una lesión inflamada se le solicitan laboratorios, se le colocan sueros, se lo interna y controla”, se explayó la especialista.