00579941140Había buen clima, y no solo por el cielo despejado. Familias, amigos y parejas se hicieron presentes en el Gimnasio Municipal porque sabían que por delante había grandes actuaciones, tanto de los artistas locales, provinciales y nacionales.

Ya desde temprano, el acceso principal estaba repleto por gente que buscaba los mejores lugares en el enorme predio. Además la tercera noche, al igual que las otras, arrancó temprano, con la clásica apertura de la Banda Municipal.

Apenas pasada la medianoche, si uno levantaba un poco la mirada, podía observar el mar de gente, que escuchaba con atención las palabras del Cacique Dipalma. Entre sus versos y rimas, se escapaban para descifrar qué artista seguía.

Raly Barrionuevo fue el primero en actuar de los más esperados. Pasaron varios años desde su última actuación en nuestra ciudad. Había ansias, tanto del público como del mismísimo santiagueño por concretar ese encuentro ante miles de personas. Repasó sus clásicos y también tuvo oportunidad de presentar algunos temas de su reciente disco La Niña de los Andamios.

Su carisma y pasividad enmarcaron a esas zambas que toca desde su adolescencia. Los bailarines lo esperaban con pañuelo en mano y también con ganas de zarandearse al ritmo de sus chacareras.

La actuación del Chaqueño Palavecino dejó sorprendidos a todos. Entre la gente se escuchaba a algunos opinar que hace mucho no se veía una actuación así de su parte. Hubo ganas de tocar, de cantar, de hacer bailar, de dedicar palabras a las madres, de defender la identidad cultural argentina, de mostrar a todo el equipo que lo acompaña en cada una de sus presentaciones, de entregar el corazón en el escenario y de festejar junto a su público. Palavecino agradeció el convite al Ministro Regino Amado, al que consideró su amigo y al Intendente “Pancho” Serra por apostar a estos eventos folclórico.

 

Invitó a todo el que se anime a hacerse presente en el escenario de bailarines para que lo acompañen en sus últimas composiciones, se abrazó con los jóvenes, dedicó canciones y flores. Se retiró del Gimnasio Municipal con el público ganado, que lo espera para otro año más.

 

A esta fiesta le faltaba los ingredientes especiales. La chaya, las canciones festivas que levantan a todos de sus sillas, la nieve, harina y los piquitos. Cuando Sergio Gallegillo se hizo presente, los gritos no pararon hasta su despedida. Cada una de sus canciones fueron coreadas por una multitud que aguardó desde temprano para verlo actuar una vez más.
Desbordó humildad asomándose a algunos de sus seguidores para saludarlos frente a frente, haciendo una reflexión sobre el Día de las Madres y compartiendo experiencias personales.

El Duende Garnica tuvo su momento sobre el escenario. Durante las noches anteriores se lo pudo encontrar entre la gente, disfrutando del show de sus compañeros músicos.
En la ocasión tocó para el público las canciones de su primer trabajo discográfico personal, “Anarcotelúrico”. En él se puede encontrar hasta composiciones realizadas en su época de secundaria. Forman parte de este disco La Forestal, Agüita Atamisqueña, Chacarera de la Escalera, El Exilio, La Mitológica, Santiago oculto, Desde el vientre, Fe de un pueblo, Dueños de la tierra, El brujo y la raza, La fierrera, Gauchito Gil, Mistol molotov y el pregonero y testimonial Olvidau que lo grabaron muchos artistas en el país y aún no hay un registro discográfico de su autor.

Su presentación en el Monteros de la Patria estuvo caracterizada por composiciones que aportan una bandera de reclamos sociales que parecen haber sido postergados y olvidados por algunas personas.