“Estoy agradecida a la vida por esta oportunidad”, dijo la conductora monteriza.


Todavía no sale del asombro, incluso después de tres apariciones en TPA Noticias, el noticiero de la TV Pública Argentina. “Estoy agradecida a la vida por esta oportunidad”, comentó Ana Pedraza, la periodista tucumana que por dos semanas cambió los estudios de Canal 10 por la pantalla de la señal más antigua y con mayor alcance del país.

“Ayer fue todo automático. Hoy me senté a ver en dónde estaba y me sentí deslumbrada. Me hacen sentir muy bien. La recepción fue magnífica”, aseguró la monteriza de 38 años que por 15 días dejará de ser la cara de la primera edición de TV Prensa para formar parte de un proyecto de la TV Pública, que incopora desde hace un año a periodistas del interior del país.

“Ya había venido a conocer el estudio, que es imponente. El canal está formado por un equipo humilde y generoso. Me hicieron sentir bien desde el comienzo. Termino un bloque y la vestuarista ya está ofreciéndome su colaboración. Llego a las 5 de la mañana al canal y ya está todo armado. Es fabuloso. Tiene que ver con los recursos y la tecnología que se maneja en una ciudad como Buenos Aires”, explica “Anita”, que está alojada en el Hotel de Boca. “Soy fanática y lo tengo a (Diego) Maradona en la puerta, como para no extrañar tanto”.

Aunque es una profesional, no puede alejarse emocionalmente de su rol de madre y eje de su núcleo familiar. “Es difícil porque estoy sin mis hijos. Por la mañana ellos están en la escuela pero la tarde-noche pesa, es cuando pasamos más tiempo juntos, en mi casa. Desde lo familiar es imposible despegarme”, relata con nostalgia la mamá de Tobías (4 años) y de Bautista (7 años).

“Siento una profunda gratitud por el apoyo recibido, tanto de mis colegas, compañeros de trabajo y de mi jefe. Sin ellos esto no hubiera sido posible. Además me emocionaron las muestras de cariño de todos los que me mandaron mensajes, que todavía no pude responder. Estoy agradecida a la vida por esta oportunidad”, confiesa emocionada Pedraza, que a pesar de estar viviendo su máxima apuesta profesional no deja de pensar en la vuelta, para reencontrarse con los afectos. “Soy muy feliz en Monteros”.

Fuente: La Gaceta