Árquez jugará el torneo Sub-19, que tendrá como protagonista al seleccionado argentino.


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La vida está por delante para un joven de 17 años. Todavía es chico, se dirá. Federico Arquez lo es, pero no así su pensamiento. “Aspiramos a eso. A ganar, a ser campeones del mundo”, reconoció el monterizo. No puede exigirse menos, está obligado porque la vara quedó a un paso del escalón más alto.

El 19 de agosto, Arquez empezará a jugar el Mundial Menor de Bahréin con el seleccionado argentina que dirige Luis Testa, el mismo técnico que comandó la versión 2015 del equipo que logró el subcampeonato del mundo en Chaco. “Si podemos mantener esa actuación está bien, pero nosotros vamos a ganar”, se entusiasmó el dueño del premio LA GACETA 2016 en voley.

El proceso “albiceleste” atrapó a “Chicho” siendo todavía jugador de Monteros Voley. Se consolidó en la Selección, siendo ya hombre de Ciudad de Buenos Aires, club en el que será el segundo armador en la Liga Argentina. Hasta allí emigró en marzo y, cinco meses después, estará jugando su primer Mundial en el país de Medio Oriente, hasta el 27 de agosto. Arquez será uno de los cuatro jugadores del plantel que hará su debut internacional directamente en un Mundial. “Hasta el año pasado no sabía que existía ese país”, reconoció. El dato da cuenta que en la vida deportiva del armador lo inesperado es común.

Así como no se esperaba el progreso meteórico, tampoco imaginaba que jugaría en Bahréin, a miles de kilómetros de la capital del voley tucumano. De eso trata parte de la vida del deportista: enfrentar situaciones inéditas. De las agradables, como conocer nuevos países, y de las que no lo son, como la de ver a sus compañeros quedar fuera del equipo. “Fue un momento muy duro. Fue el último día de los partidos contra Brasil. Nos llamaron a los que jugamos en el mismo puesto y ahí nos confirmaron quién quedaba”, recordó la intimidad de ese episodio.

Arquez recuerda también que la alegría lo invadió en medio de la tristeza por sus colegas. Sin embargo, alguien estalló de alegría en Monteros. “Mi papá estaba más feliz que yo. Con él hablo de todo no sólo de voley”, contó “Chicho” sobre “Manolo”, símbolo del voley monterizo y ex jugador del equipo nacional. Argentina vuelve a tener un Arquez y, esta vez, con proyección mundial.

Concentrados

El equipo que dirige el mendocino Luis Testa está concentrado en Italia. En Roma realizan un trabajo especial en un centro militar deportivo de aislamiento, donde jugaran ante diferentes seleccionados como el brasileño y el italiano.

Fuente: La Gaceta