Tras el hecho detuvieron a 28 personas y suspendieron a toda una comisaría.


005799253p

Castigar un crimen con otro crimen. Así es la justicia que imparten los consejos tribales de Pakistán, como el del pueblo de Muzaffarabad, en las afueras de Multan, que a mediados de mes decidió que para vengar la violación de una nena de 12 años, el hermano de esta podría abusar sexualmente de la hermana de 17 años de uno de los violadores. Una ley del Talión dirigida contra las mujeres.

Tras el hecho, las autoridades paquistaníes detuvieron a 28 personas y suspendieron a todos los agentes de una comisaría por inacción ya que no tomaron ninguna medida después de que la familia de la joven presentara una denuncia por “violación por venganza” el 20 de julio.

“Todos los ancianos del consejo de la aldea que ordenaron la violación por venganza fueron arrestados”, dijo a Reuters Ahsan Younus, oficial de policía de Multan. El sospechoso de la segunda violación permanece prófugo mientras que las dos jóvenes fueron trasladadas a un centro de protección para mujeres.

Es una desgracia para la humanidad. Los acusados no podrán escapar del castigo”, afirmó Shehbaz Sharif, jefe de Gobierno de la provincia del Punyab (este), donde ocurrió la violación. “Si la denuncia se presentó el 20 de julio, por qué no fueron los acusados arrestados el mismo día”, se preguntó Sharif.

Al mismo tiempo, el Tribunal Supremo decidió tomar el caso de oficio y pidió al inspector general del Punyab que le presente un informe.

Los consejos tribales están formados por los ancianos de una localidad y actúan para solucionar disputas en zonas rurales del sur de Asia. Y muchas veces son las mujeres quienes sufren las peores represalias para vengar los llamados “crímenes de honor”. Violaciones grupales, casamientos forzados, linchamientos, humillaciones públicas son moneda corriente para solventar disputas familiares o como compensación por delitos cometidos por hombres, una práctica conocida como “vani”.

En un caso similar, un consejo municipal ordenó en 2002 la violación grupal de Mukhtar Mai por una deshonra cometida por su hermano pequeño. La joven logró luego llevar a algunos de sus violadores a los tribunales.Tras enterarse del caso de Muzaffarabad, Mai escribió en Twitter: “Seguimos en 2002”.

Fuente: TN