00579378wpGustavo Núñez recrea un monólogo del escritor Rafael Amor, con la dirección de Martín Papa.

Un hombre está cansado de los convencionalismos, las falsedades, las hipocresías, las ataduras y los enfrentamientos en la sociedad. Como reacción, se automargina y pasa a vivir al costado del recorrido de un tren, desde donde encara una lucha solitaria y aislada contra la cultura que lo rodea. Pese a que no es una persona clínicamente desequilibrada, pasa a ser “El loco de la vía”, el protagonista de la obra de Rafael Amor, que Gustavo Núñez estrenará esta noche con la dirección de Martín Papa, en el teatro Alberdi de la UNT.

“Mi personaje tiene valores humanos que necesita expresar y lo hará con mecanismos no violentos, a través de una canción o de una poesía, con el deseo de ser escuchado. Es una historia a manera de cuento, en la que él dice lo que cree, aunque no haya una verdad absoluta”, explica el actor a LA GACETA.

Núñez considera una gran responsabilidad abordar un texto de Amor, artista comprometido con la lucha social y compositor de canciones como “Corazón libre” (interpretada por Mercedes Sosa) o “No me llames extranjero” (cantada por Alberto Cortez). “El loco de la vía” responde a su estilo de trovador y es una cantata compuesta en 1979 con fuerte contenido teatral, aparte de lo musical. La primera versión que hizo el actor monterizo fue en 1999, dirigido por Alejandro Sandoval, por la cual ganó el premio Iris Marga al mejor espectáculo unipersonal. La repuso en 2006 y 2010, y ahora llega con nueva puesta.

– ¿Convivís con la locura?

– Pienso que convivo con una forma de locura entendida bajo el concepto de un cierto excentricismo propio de un artista y adentro de una sociedad atestada de excéntricos que buscan sus espacios. Me rodean muchas locuras, y a veces hasta me conquistan. Por ejemplo, la sociedad de consumo y la cibersociedad.

– La obra habla de la división social. ¿Sufrís la grieta?

– Se sufre la grieta en todos los ámbitos de la sociedad, aún en el artístico. La grieta para mí es una forma de señalar y fomentar las luchas de intereses sectoriales para quebrar la armonía social.

– ¿Como actor estás habilitado a decir cualquier cosa que creas verdad?

– En un Estado de derecho considero que toda persona que tenga las facultades para decir sus propias verdades puede hacerlo. No son absolutas, pero contenidas en un hecho artístico cobran una dimensión de verdades puras. Esta obra es una reflexión sobre los valores humanos, para mostrar que con propuestas no violentas se puede debatir diferentes ideas.

Fuente: La Gaceta