00579374wpLa bomba atómica estalló anoche. Está implicado un legislador que impulsó la destitución de Rousseff. Protestas en todo el país.

El presidente Michel Temer trataba el jueves de salvar su mandato y sus medidas de austeridad tras las revelaciones de que habría avalado un esquema de corrupción, en un nuevo coletazo de la interminable crisis que azota a Brasil.

La Policía Federal (PF) realizaba desde primeras horas del día decenas de operaciones en Brasilia, Rio de Janeiro y Belo Horizonte (sudeste), indicaron  medios brasileños.

Varios procedimientos tenían por blanco propiedades del senador Aécio Neves, un aliado clave del gobierno de centroderecha, también implicado en las denuncias.

Partidos opositores y organizaciones sociales se movilizaron desde el miércoles por la noche en Sao Paulo y otras grandes ciudades y convocaron a protestas para exigir la renuncia del mandatario.

Temer, de 76 años, llegó al poder hace un año tras la destitución por el Congreso de la presidenta de izquierda Dilma Rousseff, de quien era vicepresidente.

Y pone en tela de juicio el avance en el Congreso de sus medidas de austeridad -como la elevación de la edad mínima de las jubilaciones y la flexibilización de la legislación laboral- por las que apuesta para recuperar la confianza de los mercados y sacar a la mayor economía latinoamericana de la peor recesión de su historia.

Corrupción con el gigante de la carne

Según O Globo, Temer instó a Joesley Batista, dueño del gigante mundial de la alimentación JBS, a seguir pagando sobornos al expresidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, encarcelado y condenado en marzo a 15 años de cárcel por su implicación en las investigaciones de corrupción en Petrobras.

La grabación habría sido realizada por el propio Batista y entragada a los fiscales de la Operación Lava Jato (‘lavadero de autos’) para obtener una delación premiada, con una futura reducción de penas.

“Tem que manter isso, viu?” (“Tienes que mantener eso, ¿OK?”), habría respondido Temer cuando el empresario le contó su acuerdo con Cunha, de acuerdo con el rotativo carioca.

Temer le aconsejó luego dirigirse al diputado Rodrigo Louras Rocha para resolver un litigio legal de JBS. Existen imágenes filmadas por la PF, según Globo, que muestran a Batista entregando una maleta con 500.00 reales (160.000 dólares al cambio actual) a ese legislador.

 

En las grabaciones, también se oiría a Neves reclamar dos millones de reales (640.000 dólares) para pagar a los abogados… que aseguran su defensa en otras causas de la investigación Lava Jato.

Temer admitió que se reunió con Batista, pero aseguró que “jamás solicitó pagos para obtener el silencio del exdiputado Eduardo Cunha”.

El autor del informe, el columnista Lauro Jardim, dijo el jueves a la radio CBN que no había oído personalmente las grabaciones, pero que había obtenido “una descripción lo más detallada posible” de las mismas. Agregó que las operaciones policiales de la mañana estaban relacionadas con la delación premiada de Batista.

Temer y Cunha fueron los grandes artífices del impeachment que sacó del poder a Rousseff, acusada de manipular las cuentas públicas. La destituida mandataria, así como su Partido de los Trabajadores (PT), los acusan de “golpistas”.

La Operación Lava Jato, lanzada en 2014 e impulsada desde Curitiba por el juez de primera instancia Sergio Moro, ya llevó a la cárcel a decenas de encumbrados empresarios y a políticos de primer plano y tiene en la mira a buena parte del gobierno y a cerca de un tercio del Congreso, de partidos tanto de la base aliada como de la oposición.

Las investigaciones se centran en el pago de sobornos por parte de grandes constructoras a dirigentes políticos, para ganar licitaciones en Petrobras.

El diputado federal Alessandro Molon, del partido opositor Rede, presentó un pedido de impeachment de Temer.

Según Molon, los dueños de JBS abrieron “el acto final de una bomba atómica que va a explotar en el país”. Otro diputado del Partido Socialista, que había apoyado el impeachment de Rousseff, presentó ahora una demanda similar contra Temer.

La Constitución brasileña prevé que en caso de vacío en la Presidencia durante la segunda mitad de un mandato, el Congreso debe elegir un nombre para completarlo. Una perspectiva preocupante, dado el elevado número de legisladores bajo sospecha de corrupción.

Existen interpretaciones y propuestas que permitirían adelantar los comicios, previstos para octubre de 2018.

Y en las calles empiezan a oírse reclamos de “Directas Ya”, una consigna que movilizó a millones de brasileños al finalizar la dictadura militar (1964-1985).

Fuente: Los Andes