00579326wpEn el santuario portugués de Fátima, Francisco nombró santos a los hermanos Francisco y Jacinta Marto a quienes se les apareció la Virgen hace cien años. Son los santos más jóvenes de la Iglesia.

El papa Francisco proclamó como santos este sábado a dos niños pastores, Francisco Marto y su hermana Jacinta, en el santuario portugués de Fátima, donde se les habría aparecido la Virgen hace cien años, en una misa frente a cientos de miles de fieles.

El pontífice argentino pronunció la fórmula ritual de canonización durante la ceremonia oficiada delante de la Basílica de Nuestra Señora de Fátima, cuya explanada con capacidad para 400.000 peregrinos se encontraba abarrotada.

Los pequeños Francisco y Jacinta, humildes e iletrados, murieron de gripe española a los diez y nueve años, respectivamente, algunos años después de haber visto en 1917 seis apariciones de la madre de Jesús. Se convierten así en los santos más jóvenes de la Iglesia católica que no murieron en martirio.

El viernes, el papa oró por la paz mundial ante cientos de miles de peregrinos, en la Capilla de las Apariciones, erigida en el sitio donde, según la creencia popular, la Virgen se reveló por primera vez a tres niños el 13 de mayo de 1917.

Según narraron Francisco, entonces de 9 años, Jacinta de 7 y su prima Lucia dos Santos de 10, en las apariciones María esbozó varias profecías y les entregó mensajes conocidos como “Los tres secretos de Fátima”.

Los niños fueron en entonces considerados como perturbadores del orden público y hasta encarcelados, pero la presión popular logró su liberación. Lucia sobrevivió a Francisco y Jacinta: falleció recién en el 2005 con 97 años. Su proceso de beatificación comenzó en 2008.

Los dos primeros “secretos” fueron revelados a mediados del siglo pasado: en el primero se daba una visión del infierno y el segundo hablaba de una guerra peor que las que había entonces.

Pero el texto del tercer “misterio” sólo fue revelado en el 2000, precisamente en Fátima, por Juan Pablo II, quien beatificó a los pastorcitos.

El secreto se refería al atentado que sufrió el papa polaco el 13 de mayo de 1981 en la plaza de San Pedro, 64° aniversario de la primera aparición de Fátima, y a la lucha entre el comunismo ateo y la iglesia en el siglo XX.

Para que los dos pastorcitos fueran canonizados, la Iglesia reconoció dos “milagros” atribuidos a los niños portugueses.

Aunque las apariciones narradas por los niños pastores no forman parte del dogma de la Iglesia, es decir, no tienen que ser dadas por verdaderas por todos los fieles, Francisco y Jacinta pasaron a integrar el panteón que incluye a miles de santos católicos.