00579259wpTiene 20 años y hace lo imposible para que las barreras físicas no se conviertan en obstáculos.

La historia de la joven Lucrecia Jordanoff se volvió viral y todos hablan de la heroína tucumana que, a pesar de haber nacido sin brazos, hace lo imposible para que las barreras físicas no se conviertan en obstáculos.

“Hola, soy Carlos Juárez, médico traumatólogo de San Miguel de Tucumán. Quiero presentarles a una paciente mía, Lucrecia, de 20 años. Ella es una verdadera heroína y necesita urgente de nuestra ayuda. Mi paciente nació sin brazos y con un acortamiento severo (no alargable) en su pierna derecha. Se desplaza saltando en su otra pierna, que es, además, con la que escribe y realiza todo tipo de actividades”, comienza el mensaje que en las últimas horas llegó a miles de teléfonos celulares.

Para Lucrecia, las barreras físicas son apenas tropezones

La adolescente nació con una malformación congénita conocida como Amelia y su situación tomó estado público después del escrito, que detalla además que cursa el tercer año de la carrera de Administración de Empresas en la UNT. “Ella es el único sostén económico de su familia. Trabaja de docente particular de primaria y secundaria, en su casa, a pesar de sus condiciones físicas (cobrando sólo $30 la hora) y es catequista los sábados en la capilla de su barrio. Se traslada de un lugar a otro en silla de ruedas, o saltando y usa siempre el transporte público (ómnibus), al que sube y baja sola. La única silla de ruedas que tiene (empujada por su madre o hermano) está muy deteriorada y le fue regalada por Teletón, un juego de TV de Chile!!!. Además de todo esto, vive en una casa muy precaria, con únicamente dos habitaciones y un baño, en el cual la silla de ruedas que utiliza, no entra”, relata Juárez en el texto que busca conmover a los tucumanos para que la ayuden.

“Estoy conforme como soy y nunca me sentí discriminada”

En 2010, en una nota concedida a LA GACETA, Lucrecia se reconocía fanática de “Casi Ángeles”. “Nunca me sentí una persona rara. Será porque mi mamá me enseñó desde un comienzo a manejarme sola”, explicaba mientras escribía con sus pies sobre la notebook.

En el largo escrito compartido en las redes, Juárez aprovechó para dejar un mensaje que persigue mejorar la calidad de vida de Lucrecia y su familia: “necesita trabajo (para ella o su madre que tiene 46 años) o cualquier tipo de ayuda económica (no tienen planes sociales ni ayuda alguna del Gobierno); una silla de ruedas con motor; mejorar su vivienda y sus condiciones de vida con urgencia”.

Para brindar ayuda a Lucrecia, el mentor de esta campaña dejó su número teléfono (+5493816787077).

Fuente: La Gaceta