00579064wpEl compromiso y la responsabilidad por ayudar a las personas afectadas por las inundaciones fueron los valores presentes por los trabajadores de los distintos ministerios. Integrantes del Centro de Operaciones de Emergencia instalado en la localidad de Monteagudo, contaron cómo trabajaron desde el primer momento de la emergencia.

Gabriel Quiroz, integrante Defensa Civil, relató que decidió ser parte del equipo “porque quería ser igual a su madre”: ayudar y ser solidario. “Desde chico me gusta ayudar y, por eso, me aliste en defensa civil, estoy hace dos años en el grupo de forestales”, contó emocionado. Gabriel tiene hermanas y sobrinos -que le dicen papá- “eso me pone orgulloso, pero también me hace responsable y quiero que estén siempre bien, por eso cuando salimos a recorrer las zonas inundadas pienso en ellos”, confesó el joven de 26 años.

“A veces no sabes qué hacer en la desesperación por ayudar, siempre pienso en mi novia, en mi familia y en mis seis sobrinos”, agregó.

El Centro de Operaciones fue instalado en la escuela Rio Negro, en la localidad de Monteagudo -a 40 kilómetros al este de Concepción, entre las rutas 329 y 157-. Personal del Ejército, de la Dirección de Defensa  Civil Provincial, la Policía, el Grupo CERO, fuerzas nacionales y los distintos Ministerios, conjugan sus esfuerzos y recursos para asistir a los damnificados. Allí se cocina y asiste a las personas afectadas y, también, se planifican los operativos de rescate.

Juan Iramain, integrante del grupo  CERO, contó que participó en el rescate de  varias personas que fueron afectadas por la inundación en La Madrid. “Estamos ayudando las 24 horas y cada vez que rescatamos a una persona  pienso en mis hijas, en cuanto las amo y las extraño”, relató el policía de 45 años. “Una de ellas muy pronto cumplirá 15 años, quiero que valore todo lo que tiene, estar acá nos hace valorar todo”.

Juan participó en distintos rescates, en procedimientos y allanamientos, “el compromiso y responsabilidad que implica formar parte de un grupo de policía como lo es el grupo CERO, nos hace ser fuerte ante todas las situaciones, siempre pensamos en el bienestar de las personas”.  Y agregó: “me siento feliz de ser parte de este cuerpo; estoy agradecido de estar aquí, el agradecimiento de la gente, el poder ayudarlas, me hace verdaderamente feliz”, dijo.

El nacimiento de una bebé

“Rescatamos a una mujer que estaba a punto de dar a luz, logramos que llegue a tiempo al hospital más cercano y a los dos días vino el padre para que conozcamos  a la bebé y a agradecernos por todo”, contó Cristina Favero, de Defensa Civil. La mujer remarcó que el agradecimiento de la gente la ayuda a continuar sin parar: “nosotros estamos aquí atentos las 24 horas, descansamos unos minutos, pero con un solo ojo, con el otro seguimos atentos”, destacó la brigadista de 55 años.

“Hace dos años y medio pertenezco a Defensa Civil, siempre me ha gustado servir y colaborar  a la gente, antes era bombero voluntario de Aguilares”, comentó José Romano. Cuando llegamos a la casa de la mujer nos dimos cuenta que estaba embarazada, la llevamos a la escuela de La Invernada y, de ahí la ambulancia del 107 la trasladó al hospital. El padre de la bebé nos agradeció mucho”, contó José y concluyó: “fue muy conmovedor porque si nosotros no hubiésemos llegado, esa mujer no hubiera tenido a su bebé”.