0057784wpTeníamos que demostrar que somos fuertes”, afirmó Figueroa.

Lidiar con el status de “favorito”, a veces, es difícil. Y aunque Monteros Voley, desde los números, ganó el cuadrangular que se disputó en su estadio sin problemas, la condición incomodó al principio. “El favoritismo fue una mochila un poquito pesada que tuvimos que cargar”, reconoció Germán Figueroa. “Pero lo fuimos aceptando de a poco”, agregó el central.

La Matanza, Defensores de Viedma y Biblioteca Bernardino Rivadavia de Villa María fueron los que sufrieron esa madurez, en progreso, a la que hizo referencia Figueroa. “Teníamos que demostrar que somos fuertes por nuestro juego, con nuestra gente y en nuestra cancha. Lo demostramos”, fue taxativo el cordobés.

“Por eso es una alegría muy grande haber quedado primeros por la confianza que logramos cuando jugamos de local”, reflexionó Figueroa sobre el derecho -y también privilegio- de organizar uno de los dos cuadrangulares de la tercera fase.

Monteros Voley no pasó sobresaltos en los primeros dos partidos. En el tercero, tampoco, pero Biblioteca Bernardino Rivadavia elevó la vara y obligó a pensar más variantes. “Sabíamos que había que ganarlo desde lo mental, con la cabeza. En ese aspecto, el trabajo que estamos haciendo es importantísimo”, remarcó.

Ahora, esas situaciones de paridad se multiplicarán. Figueroa tiene identificado el factor que puede generar el desequilibrio. “El que esté más sereno, más tranquilo, el que pueda leer mejor la situación, es el que va a sacar ventaja. Nosotros lo hicimos bien y los resultados se dieron”, analizó Figueroa.

La resolución al problema que plantea el cordobés tiene su fundamento. “No es casualidad; es fruto del trabajo que, a la larga, paga”, reconoció Alejandro Grossi. El DT de Monteros Voley lo venía remarcando. “Falta mayor tranquilidad y lucidez para tomar las decisiones en los momentos en los que el equipo no juega bien o cuando el rival nos supera”, analizaba antes de disputar el cuadrangular.

“En el último partido, estábamos jugando casi al límite y no nos estaba alcanzando, pero el equipo se bancó ese momento de incertidumbre”, sostuvo satisfecho Grossi, que celebró por partida doble el haber quedado primero. “La ventaja deportiva, de aquí en más será mínima, pero pemitirá que Monteros vuelva a vivir un espectáculo deportivo de primer nivel que servirá de estímulo a los jóvenes”, anheló Grossi.

Fuente: La Gaceta