005595wpUna tucumana viajó a Angola para dar a conocer la tarea de la Iglesia católica.

Es egresada del colegio Santa Rosa. Dice que la Madre Teresa de Calcuta es su mayor inspiración y ejemplo de vida. Tiene 20 años, estudia Psicología en la Unsta y desde niña soñaba con viajar a África como voluntaria misionera.

Este año, Guadalupe García Moreno cumplió ese sueño de llegar a Malanje, Angola. “A los 12 años empecé con un voluntariado misión en el interior de Tucumán; ese fue mi puente para encontrar mi vocación”, explicó.

La joven llegó sola a África, donde estuvo dos meses, lo que significó un desafío enorme. “Quería poner a prueba todo lo que había aprendido aquí, pero esta vez en otra cultura”, dijo.

Al llegar a África entran en juego muchos factores para generar vínculos sociales. En ese territorio juega un papel muy importante la edad, el color de piel, el género y si la personas lleva una cruz colgada al cuello, puesto que la figura femenina tiene otras connotaciones, según explica la tucumana. “La cultura me dejó obnubilada, sus pautas de poder, las costumbres, sus creencias que marcan el accionar cotidiano; realmente hay que tener la cabeza muy abierta para convivir con todo un sistema que tiene valores tan diferentes”, precisó.

Su trabajo de misionera consistía en dar a conocer la Iglesia católica y su trabajo constante. La estudiante estuvo con operarios franciscanas, congregaciones españolas, italianas, y mexicanas, entre otras. “La idea era adherirme al trabajo de cada una y aportar lo que necesitaban y a la vez lo que yo podía dar”, detalló.

Ella resalta que las palabras de la Madre Teresa se han convertido en su filosofía de vida. Durante la estadía en África, un día presenció una situación que parecía de película. Se desató una lucha en una aldea en medio de la sabana, pero por suerte no terminó mal.

A su regreso a Tucumán, Guadalupe dice que mucho ha cambiado en su ser. “Mi esencia es la misma, pero aprendí tantas cosas que podría decir lo contrario; además por todo lo que vi en África es imposible que no provoque cambios en mi manera de ver la vida y el mundo”, resaltó.

Fuente: La Gaceta