005574wpEl objetivo del encuentro era debatir los problemas de inseguridad que se viven en la sede penal de Tribunales.

Una reunión entre la Corte Suprema y los fiscales penales tucumanos se suspendió de manera abrupta esta mañana. Según dijo el fiscal Washington Navarro Dávila, el presidente del máximo tribunal, Antonio Gandur, se enojó y dio por terminado el encuentro.

El encuentro arrancó pasadas las 9 en el Palacio de Tribunales, en Barrio Sur. Encabezados por el ministro fiscal, Edmundo Giménez, los fiscales fueron recibidos por Gandur, por Antonio Estofán y por la secretaria del primero.

El objetivo del encuentro era exponerles a los miembros de la Corte la necesidad de mejorar la seguridad en la sede penal de avenida Sarmiento al 400. Cabe recordar que en noviembre se produjo un robo en la fiscalía que Navarro Dávila: se llevaron armas que estaban secuestradas.

De acuerdo con lo que contaron algunos participantes de la reunión, el primero en hablar fue Jiménez. Luego, el presidente de la Corte les dio la palabra a los fiscales. Arrancó Navarro Dávila y, según él, sus palabras generaron el enojo de Gandur.

“Intenté iniciar mi exposición para hacer un panorama general: consideramos que hay situaciones en las que no evidenciamos un acompañamiento por parte de la Corte. Eso molestó mucho al señor presidente; se enojó, me dijo que no me iba a permitir que me dirigiera en esos términos, lo cual me parece que es una falta de respeto a mi independencia interna y a mi posibilidad de expresarme. Se levantó y dio por terminada la reunión de forma abrupta.”, le contó el fiscal al diario La Gaceta.

“Por más que él sea el presidente de la Corte de Justicia, yo soy un fiscal y no voy a ser censurado por ninguna autoridad”, concluyó.

La Corte anunció que en el transcurso del día dará a conocer el acta de la reunión.

Fuente: La Gaceta