La Fundación Incai y la Federación Económica de Tucumán tienen la idea, la tierra y un diseño de César Pelli. Con estas herramientas y el acompañamiento del Gobierno provincial, pretenden revolucionar los Valles Calchaquíes con un poderoso complejo deportivo de altura de nivel internacional.

¿Puede una obra arquitectónica revolucionar un lugar hasta el punto de convertirlo en un destino internacional ineludible? La respuesta es “sí”. Los ejemplos abundan y datan desde la antigüedad: las pirámides egipcias; Machu Picchu en Perú; la Torre Eiffel en París (París); el Museo Guggenheim en Bilbao (España); el Empire State neoyorquino y el puente Golden Gate en San Francisco (Estados Unidos); las Torres Petronas en Kuala Lumpur (Malasia), etcétera. En esa línea de trascendencia en el tiempo y el espacio se inscribe el Centro de Alto Rendimiento de Altura (CARDA) bocetado por César Pelli: se trata de un proyecto que procura convertir a Tafí del Valle en sede mundial del deporte de élite.

El propósito recibió un espaldarazo esta semana, a partir de la reunión que el gobernador Juan Manzur y otros funcionarios provinciales mantuvieron con Pelli en Nueva York (Estados Unidos). En ese encuentro se habló de dos obras: el Centro Cívico en El Cadillal y el CARDA en los Valles. Mientras que el primero es un anhelo de desconcentración edilicia propuesto y postergado por varios gobiernos, el segundo ya tiene un diseño conceptual claro, como surge de las imágenes elaboradas por el estudio Pelli Clarke Pelli Architects que ilustran estas páginas.

La idea del CARDA viene creciendo discretamente en el seno de la Fundación Incai desde más de dos décadas. Un paso decisivo para ejecutarla fue la promesa de donación de 25 hectáreas que hizo la Provincia en favor de la organización no gubernamental, en la que estuvo Orlando Bravo, aquel físico tucumano amante del aire libre de las matemáticas. Luego, esa institución de la sociedad civil dedicada a la sustentabilidad de la montaña presentó la iniciativa a la Federación Económica de Tucumán (FET): ambas entidades contactaron a Pelli en Córdoba (había asistido a una bienal) y lo contrataron para que estableciera un punto de partida. Estos primeros dibujos y definiciones arquitectónicas costaron U$S 150.000 ($ 2,4 millones al tipo de cambio actual), suma que aportó un grupo de empresarios.

Con el trabajo del padre de las Torres Petronas (Malasia) en la mano resulta posible dimensionar qué implica el CARDA: instalaciones de primer nivel para la práctica de 22 deportes en un entorno paisajístico privilegiado. El terreno en cuestión está ubicado a 2.300 metros sobre el nivel del mar, en un punto dominante de la escena tafinista. El fundo tiene, además, acceso directo a la ruta 307 que conecta Tafí con el llano, Amaicha, Colalao, Santa María y Cafayate: por si fuera poco, Pelli previó un helipuerto.

Según los cálculos de sus impulsores, la obra concebida con los máximos estándares ambientales insumiría alrededor de U$S 70 millones ($ 1.120 millones). La intención es buscar financiamiento en la Nación y afuera, y constituir un consorcio público-privado para la administración y gestión del CARDA. Esta especie de villa olímpica con capacidad para 250 deportistas pretende captar la demanda que hace fila -durante años- para usar los centros de Europa y de Estados Unidos.

El impacto del CARDA supera lo deportivo. Tal y como lo pensó el más famoso de los arquitectos tucumanos, el proyecto creará empleo en todos los niveles de formación y expandirá el turismo, además de fomentar el intercambio cultural. También pondrá a la población en contacto con la alta competencia, y sus connotaciones de esfuerzo, mérito, rigor y profesionalismo: basta con imaginar que el Barcelona de Lionel Messi podría entrenarse allí. ¿Puede una obra arquitectónica icónica revolucionar un lugar hasta el punto de convertirlo en un destino internacional ineludible? La respuesta es “sí”: Tafí del Valle tiene todo para conseguirlo.

Omodeo: “sería el primer complejo en su tipo en América Latina”

“El Centro de Alto Rendimiento de Altura (CARDA) en Tafí del Valle sería el primer complejo de su tipo en América Latina”, explica en un diálogo telefónico Pedro Omodeo, promotor de la iniciativa en su carácter de presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET).

Omodeo dice que la idea provino de la Fundación Incai y que el proceso que desembocó en el diseño conceptual de César Pelli fue en sí mismo una experiencia extraordinaria de trabajo en equipo. “Es una oportunidad para que Tucumán tenga, por fin, una obra emblemática de su arquitecto con fama mundial. Por cierto, Pelli cumplió 90 años el 12 de octubre”, observa.

En el plano económico, Omodeo dice que se trata de una inversión con retornos incalculables si se considera que beneficiará de manera directa a las cuatro provincias conectadas por los Valles Calchaquíes: Tucumán, Salta, Catamarca y Jujuy. Y añade con un entusiasmo que lo desborda: “estamos hablando de un proyecto de excelencia que posibilitará el despegue de la Argentina profunda. El CARDA implicará un giro para toda una región muy golpeada: con él empezará otra etapa para los norteños”.

Algunos números y datos para tener en cuenta

– $ 1.275 por persona en habitación doble cuesta la estancia diaria en centros de alto rendimiento de altura europeos. La tarifa llega a $ 1.462 en habitación individual. En todos los casos incluye pensión completa.

– 25.000 metros cuadrados de superficie cubierta tiene el Centro de Alto Rendimiento de Altura (CARDA) que diseñó César Pelli por encargo de la Fundación Incai y la FET.

– 1.500 metros cuadrados tiene el área cubierta de la piscina con seis calles, tribuna y ventanas para filmaciones acuáticas. La pista de atletismo mide 130 metros mientras que los vestuarios se desarrollarán en 700 m2.

– 7.000 metros cuadrados ocupa la cancha de fútbol secundaria, que puede ser usada para rugby. El velódromo mide 250 metros. Están previstas dos canchas adicionales de tenis.