005427wpEl “Vasco” hizo caso omiso a un pedido de la CD y les avisó a sus jugadores en la concentración que renunciaba.

En una de las salas de videos del hotel donde Atlético se concentra a la espera de enfrentarse (hoy) con Lanús, Juan Manuel Azconzábal repasa junto a sus jugadores imágenes editadas sobre el rival de turno. Le comenta al grupo cómo hay que marcar al “Granate”, cómo hay que cuidarse de los veloces delanteros y también cómo deben ellos lastimar al último campeón del fútbol de Primera.

No hay nada raro en la reunión, hasta el momento en que se prenden las luces de un salón ahora tan ahora grande como la superficie de China. En el centro de la escena, los futbolistas miran atentamente a quien segundos después les dirá que no va más, que tomó la decisión de renunciar a su cargo de entrenador de Atlético.

Fue una sorpresa total y absoluta. “Nadie se lo esperaba”, aseguraron desde Buenos Aires. “Nadie”. Y como nadie aguardaba toparse con semejante novedad, ninguno de los 18 convocados aceptó hacer declaraciones al respecto.

“Hasta que el técnico no hable, nosotros tampoco lo haremos”, sostuvieron en off the record varios futbolistas. Lo cierto es que Azconzábal sí habló, pero con los dirigentes, durante la semana que pasó.

Hay algo concreto y real. La relación entre el dueño del apellido más exitoso -deportivamente hablando- de la historia del club y la comisión directiva venía en deterioro, así como también con el grupo, afirman desde adentro. Azconzábal fue el líder moral y espiritual del campeón de la B Nacional de la temporada 2007/08. Formó dupla central con Javier Páez en el “Decano” de Héctor Rivoira que logró el primer ascenso a la A y, además, sentenció a Talleres al viejo Argentino A, marcando el 3-1 parcial en Córdoba el día en que Atlético conseguía el pase anticipado a la elite.

Después, vino lo conocido. Reemplazó como DT al “Chulo”, no pudo lograr el ascenso en cuatro partidos (perdió el desempate con Huracán, en Mendoza), pero a la temporada siguiente arrasó, pese a algunos altibajos. Por último, en Primera logró mantener a Atlético en la divisional, haciendo un torneo impecable, y clasificarlo a la próxima edición de la Copa Libertadores 2017. Pero cómo el mismo técnico dijo alguna vez: “nosotros los entrenadores nunca desarmamos las valijas”. A Azconzábal le llegó la hora porque él quiso que le llegue la hora.

No aguantó

Nadie lo obligó a dar un paso al costado, pese a algunos chispazos. Es más, desde la CD habían garantizado que pasara lo que pasara hoy con el “Granate” el puesto de Azconzábal no corría peligro. Él decidió irse.

“Por problemas personales”, atinó a decirle a sus dirigidos cuando le consultaron una y otra vez si era el momento de irse. Habrá que ver cómo responde el equipo en cancha hoy. ¿Podrá asimilar el golpe? ¿Azconzábal no se sintió respaldado o hay algo más en esta historia? Sí, es familiar y personal. Punto.

Los celulares de los popes de Atlético permanecieron apagados. Nadie quiso dar declaraciones, como tampoco el “Vasco” quiso esperar hasta el regreso a Tucumán para dar a conocer la noticia. Desde 25 de Mayo y Chile le habían solicitado que “aguante hasta las semana que viene, al menos”. Jugó solito.

Entre las idas y vueltas, hubo enojos varios, de los dos lados. Según cuentan, el DT estaba molesto porque a Atlético todavía le faltaba ser un equipo profesional como institución. Faltan materiales básicos de trabajo. Y por otro lado dicen que sus caprichos (refuerzos) fueron el colmo. Fuera lo que fuera, el “Vasco” pegó el portazo.

No faltarán los rumores que embarrarán la cancha

Se estima que entre hoy a última hora o antes del partido con Lanús haya una versión oficial sobre lo sucedido. Mientras tanto, los rumores sobre la renuncia de Juan Manuel Azconzábal invadirán cada escena del presente de Atlético. La polémica vende.

Si bien la relación no era la mejor con el grupo, los jugadores intentaron dejar lo mejor de sí cada partido, en pos de lograr buenos resultados. Quedó a la vista en el campeonato pasado y en algunos encuentros de este torneo.

Hubo un pedido anoche de los 18 jugadores que estuvieron con Azconzábal en Buenos Aires. “Que aclare la situación, así se evitan malos entendidos”, contaron. No faltará el que acuse a los futbolista relegados, ya sean históricos o refuerzos que no tuvieron minutos en cancha. No faltará el que hable de peleas que no existieron; no faltará el que hable de una crisis terminal y que la salida del “Vasco” llega porque la CD misma lo obligó a tomar esta decisión.

Se espera que al regreso de Buenos Aires, con seguridad el lunes, el ahora ex entrenador del “Decano” de sus motivos y se despida de los colaboradores que trabajaron junto a su cuerpo técnico, tanto en el complejo de Ojo de Agua como en el estadio Monumental y demás lugares del planeta “Decano”.

En esa misma conferencia, se supone hablará el presidente Mario Leito. Quizás Leito pueda aclarar el panorama a futuro, porque Atlético debe mirar hacia adelante y no perder su rumbo.

Fuente: La Gaceta